Con 25 años de trayectoria, Kinky continúa explorando nuevas posibilidades musicales sin perder la esencia que lo ha distinguido desde sus inicios, por lo que estrenó su nuevo álbum de estudio, Cruzando, el 5 de noviembre, una producción con la que reafirma su interés por fusionar géneros y experimentar con diferentes sonidos.
Como parte de esta nueva etapa, la agrupación mexicana también se prepara para conquistar la Arena CDMX el próximo 21 de noviembre, donde compartirá escenario con Nortec: Bostich + Fussible y Hello Seahorse!, en un espectáculo que reunirá distintas propuestas de la música electrónica y alternativa nacional.
Con motivo del lanzamiento de Cruzando y su próxima presentación en la capital, Kinky conversó con Publimetro sobre los retos de mantenerse vigente después de más de dos décadas, la inspiración detrás de sus nuevas canciones y la importancia de conectar con diferentes generaciones a través de la música.
A pesar de los años que han compartido dentro de la industria musical, los integrantes de Kinky consideran que la experimentación continúa siendo una de las principales razones por las que mantienen el entusiasmo de trabajar juntos, especialmente porque nunca saben exactamente cuál será el resultado de sus procesos creativos.
“Definitivamente después de 25 años juntos, pudiera parecer que es más complicado hacer música, pero al contrario: Kinky siempre fue un experimento donde fusionamos muchos géneros musicales, muchos estilos”, explicaron. “Entonces es un laboratorio musical en el que nosotros mismos no sabemos qué va a pasar cuando vamos a hacer música. Eso mantiene la chispa de la emoción de seguir creando juntos”, agregó.
En cuanto a las particularidades de Cruzando, la banda explicó que decidió modificar su manera habitual de trabajar, ya que los músicos llegaron al estudio sin composiciones preparadas, con el objetivo de construir las canciones desde cero.
“Este álbum tiene una peculiaridad muy padre porque lo hicimos llegando al estudio sin tener canciones de por medio”, compartió Kinky. “Fueron tres o cuatro reuniones que nos juntamos para empezar a lanzar ideas y sobre las ideas crear el disco”, añadió.
Otro de los elementos que distingue a esta producción es la participación de Money Mark, músico y productor vinculado con Beastie Boys, quien colaboró directamente en el desarrollo creativo de las nuevas canciones.
“Hay un sexto Kinky en este disco que es Money Mark, que es tecladista de Beastie Boys y productor con el que hemos trabajado anteriormente, pero en esta ocasión se sumó en la cuestión creativa”, reveló la agrupación.
Frente a la popularidad de géneros como el reguetón y los corridos tumbados, los integrantes de Kinky consideran que la industria atraviesa un momento en el que las barreras musicales son cada vez menos marcadas, algo que coincide con la propuesta de fusiones que desarrollaron desde sus inicios.
“Hay géneros que dominan las corrientes musicales”, comentó la agrupación. “Todas estas mezclas que empezamos a hacer nosotros desde que nació Kinky, hoy en día son muy comunes”, señalaron al recordar sus primeras experimentaciones con electrónica, cumbia, norteño y regional mexicano.
Los músicos también destacaron que las nuevas generaciones tienen una mayor disposición para descubrir artistas de distintos estilos, lo que ha permitido que su música continúe llegando a nuevos oyentes.
“Hoy en día su playlist puede tener pop, urbano, reggaetón, de todo, y creo que es una época muy rica en este sentido, independientemente de que hay géneros que pueden protagonizar un poco más”, reflexionaron.
En cuanto a la impresión que les gustaría dejar en quienes escuchan su propuesta por primera vez, Kinky aseguró que su intención permanece intacta después de 25 años.
“Nosotros siempre hemos sido una banda para pasarla bien, una banda para disfrutar, para bailar, para olvidarte de los problemas”, expresaron.