Estados Unidos: la factura de las urnas

Clave 360°

El poder suele confundir una victoria electoral con el derecho a gobernar sin límites. Las urnas estadounidenses del 3 de noviembre recordaron al gobierno republicano que ninguna mayoría es un cheque en blanco. La recuperación demócrata del Congreso fue más que una alternancia, fue una severa sanción a la carestía, al desgaste de la guerra con Irán y a un ejercicio del poder que terminó por alejar a sectores decisivos del electorado.

El tamaño del revés es elocuente. En el corte de VoteHub en que escribo este artículo, los demócratas sumaban 237 escaños asignados en la Cámara de Representantes, frente a 138 republicanos, con 60 contiendas pendientes. En el Senado, el bloque demócrata, incluidos dos independientes aliados, alcanzaba 54 lugares contra 44 republicanos; Alaska y Mississippi aún no se definían. La nueva mayoría en ambas cámaras estaba asegurada, aunque continuaban los cómputos.

La geografía vuelve más contundente la derrota, Iowa, Kansas -después de 94 años-, Maine, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Texas eligieron senadores demócratas en escaños antes republicanos. Los siete estados habían respaldado al candidato republicano en 2024. Texas condensó la sacudida: James Talarico ganó un escaño senatorial y Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, convirtiéndose en la primera latina electa para gobernar el estado.Hasta los bastiones aparentemente invencibles pueden caer cuando el electorado decide pasar factura.

El revés alcanzó también a ElonMusk. Según The New York Times, sus aportaciones políticas ascendían a aproximadamente 474 millones de dólares, sin incluir necesariamente las últimas semanas de campaña. Alrededor de 212 millones, entre aportaciones y gasto divulgado, respaldaron la fallida candidatura senatorial de Ken Paxton en Texas. La apuesta fue multimillonaria; la derrota, inequívoca. Brindando una gran lección, el dinero puede inundar una elección de propaganda, pero no comprar la voluntad popular.

Detrás del resultado aparece una realidad que ningún discurso logra disimular: el bolsillo. Se ha reportado que casi nueve de cada diez votantes consideraron importante o decisivo el costo de la vida. El AP VoterPoll, con cerca de 80,000 participantes, registró apoyo demócrata entre aproximadamente siete de cada diez menores de 30 años y seis de cada diez hispanos. Es decir, cuando las cuentas del hogar contradicen las promesas del poder, la inconformidad acaba encontrando una boleta.

Hubo, además, una exigencia de contrapesos, cerca de siete de cada diez encuestados por AssociatedPress consideraron insuficiente la vigilancia del Congreso sobre la presidencia. Los votantes reclamaron límites y resultados. Para los demócratas, fiscalizar al Ejecutivo será apenas el principio; deberán demostrar que pueden aliviar los problemas cotidianos que les devolvieron la mayoría.

Los mercados de predicción anticiparon el cambio. El 2 de noviembre, Kalshi asignaba 94.1% de probabilidad al control demócrata de la Cámara y 75% al del Senado. Acertó ambos desenlaces y reportó después 479 favoritos ganadores en 487 contiendas federales y estatales resueltas: 98.4%. Es un resultado notable, aunque acertar al favorito no equivale a predecir sin margen de error.

Barack Obama interpretó la jornada como un reclamo de unidad y de líderes con «soluciones concretas». Reconoció a quienes compitieron en territorios difíciles y pidió convertir los triunfos en trabajo de gobierno. La victoria, vino a decir, no es el destino: es el comienzo de la responsabilidad.A partir de enero de 2027, las nuevas mayorías demócratas podrán intensificar investigaciones, vigilancia presupuestaria y escrutinio de decisiones y nombramientos. La presidencia conservará facultades decisivas, incluido el veto. Washington entrará en una etapa de confrontación y negociación obligada, con consecuencias que rebasarán sus fronteras.

Para México, el peor error sería interpretar la victoria demócrata como un triunfo de Morena por algún tipo de afinidad ideológica. No lo es. Los legisladores estadounidenses responden a sus electores, sindicatos, industrias y prioridades nacionales, no a las simpatías políticas de Palacio Nacional. Pueden oponerse a la Casa Blanca y, simultáneamente, ser más exigentes con México en salarios, derechos laborales, energía, medio ambiente y acceso comercial. Cierto lenguaje compartido no significa intereses compartidos.

El momento es especialmente delicado. En julio, Estados Unidos rechazó extender el T-MEC en sus términos actuales, aunque el tratado sigue vigente; el plazo para participar en las consultas de revisión de 2027 concluye el 12 de enero. Un Congreso demócrata con mayor capacidad de vigilancia puede endurecer el escrutinio sobre el cumplimiento laboral, la certeza jurídica y las condiciones de competencia. No necesita cancelar el acuerdo para volver más difícil y costosa su negociación.

La presión podría desbordar el comercio. Un informe de septiembre del Servicio de Investigación del Congreso documentó condiciones presupuestarias relacionadas con las entregas de agua y seguridad, así como inquietudes sobre la independencia judicial, las reformas energéticas y el clima de inversión mexicano. No son asuntos exclusivos de un partido estadounidense. Una mayoría demócrata no los hará desaparecer, podría someterlos a un examen todavía más severo.

Para el gobierno federal, el escenario adverso es mayor, si una revisión comercial conflictiva coincide con tensiones de seguridad y cuestionamientos institucionales, México podría enfrentar inversiones pospuestas, empleos amenazados y menor margen para negociar, precisamente a las puertas de sus elecciones intermedias de 2027.

La paradoja es clara: el Congreso elegido para poner límites al presidente estadounidense también puede convertirse en un contrapeso implacable para el gobierno de México. Quien festeje en México como propia la victoria demócrata quizá no haya entendido el mensaje. Los demócratas no llegaron a Washington para proteger a Palacio Nacional, sino para defender los intereses de Estados Unidos.

 

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