El observatorio espacial Swift, de aproximadamente mil 500 kilogramos, caerá a la Tierra después de 22 años en órbita
La NASA contrató a la empresa estadounidense Katalyst Space Technologies para desarrollar una misión que permitiera rescatar el observatorio Swift. El objetivo era enviar una nave robótica capaz de acercarse al telescopio, sujetarlo mediante brazos mecánicos y elevarlo a una órbita más segura para prolongar su funcionamiento. La nave, llamada LINK, fue lanzada el 3 de julio de 2026 y contaba con tres brazos robóticos diseñados para realizar la maniobra. Sin embargo, presentó problemas técnicos relacionados con su sistema de propulsión y sus mecanismos de orientación, lo que impidió completar el acercamiento necesario para rescatar al observatorio. El vehículo consiguió aproximarse a una distancia de entre 12 y 15 kilómetros del telescopio, pero no logró sujetarlo ni modificar su trayectoria. Finalmente, la misión fue cancelada y LINK terminó desintegrándose al ingresar a la atmósfera terrestre en septiembre, dejando al Swift sin posibilidades de recibir el impulso que necesitaba. ¿Cuándo caerá el telescopio Swift y existe peligro para la población?Nuestro observatorio Neil Gehrels Swift ha concluido sus operaciones científicas. La nave espacial orbita ahora a menos de 275 kilómetros de la superficie de la Tierra. A esta altura, la mayor resistencia atmosférica impide que los telescopios del satélite mantengan una observación estable de sus objetivos astronómicos.
— NASA en español (@NASA_es) October 28, 2026
Las estimaciones de la Fuerza Espacial estadounidense indican que el telescopio Swift podría caer alrededor del 6 de noviembre, aunque la fecha puede cambiar dependiendo de las condiciones atmosféricas y la velocidad con la que continúe perdiendo altura. Por ahora, no existe una ubicación confirmada para su reingreso.
Aunque algunos componentes podrían alcanzar la superficie, la NASA considera poco probable que los restos provoquen daños a personas. El observatorio realizó su última observación científica el 20 de octubre y posteriormente fue apagado, después de que su descenso impidiera mantener estables los instrumentos necesarios para estudiar el universo.