En su comparecencia ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, rechazó que los libros de textos gratuitos tengan errores y estén cargados de contenido ideológico y que las becas educativas sean usadas con fines políticos.
El funcionario federal fue cuestionado por diputados de Oposición sobre los resultados de la prueba PISA, "el desastre" que dejó Marx Arriaga en los libros de texto gratuitos, la reducción presupuestal del programa para el desarrollo profesional, la deserción escolar pese a los programas de becas y las deficiencias de infraestructura escolar.
"En México, apenas tres de cada diez estudiantes de 15 años alcanzaron el nivel básico de competencia en matemáticas, lectura y ciencias. Solo la mitad llegó a ese nivel, mientras que el promedio de la OCDE fue del 65 por ciento en matemáticas, el 69 por ciento en lectura y el 79 por ciento en ciencias. Tal vez la respuesta sería recordar el desastre que dejó Marx Arriaga al destruir los libros de texto que teníamos", dijo el priista Juan Moreno.
La panista Laura Cristina Márquez recordó que, en 2025, 50 por ciento de los planteles escolares carecían de infraestructura adecuada, por lo que criticó que se empeñen en mantener un programa como La Escuela es Nuestra, en lugar de realizar un diagnóstico serio y un plan de acción técnico, programable y evaluable en materia de infraestructura.
"Según el INEGI hablamos de 3.5 millones de niños entre 5 y 17 años que no van a la escuela porque tienen que trabajar para vivir, y entonces, ¿cómo puede presumir los millones de pesos de apoyos destinados a becas?", cuestionó, tras afirmar que las familias mexicanas no quieren promesas vacías, discursos, ni "fantoches que farmean aura", expuso.
En su respuesta, el Secretario atribuyó los cuestionamientos a las becas escolares a una visión política errada, y aseguró que 22 millones de niñas, niños, jóvenes y adolescentes "recibirán el abrazo del Gobierno de México diciéndoles aquí estamos, sigue adelante y cumple tus sueños".
"No hay posibilidades de condicionamiento político como ocurría en el pasado. No somos iguales, nosotros no becamos a los jóvenes para que voten por nosotros, sino para que cumplan sus sueños. Los Gobiernos neoliberales condenaban a los jóvenes a ser sicarios, nosotros los convertimos en becarios", planteó.
A los cuestionamientos sobre los libros de texto, rechazó que contengan errores y afirmó que han sido bien recibidos por el magisterio.
"Preguntan sobre libros cargados de errores, no, digo, yo los invito si encuentran un error en un libro de texto, con mucho gusto lo revisamos. Y dice usted que están llenos de ideología, de cultura de la muerte, pues eso no dicen las maestras y maestros del país () los libros han sido bien recibidos por el magisterio", sostuvo.
Delgado negó también que los libros de texto gratuitos tengan cargas ideológicas, como acusó la Oposición.
"Nosotros, como decía Freire, educamos para la libertad, si eso es adoctrinamiento, entonces acúsennos de estar adoctrinando a una generación completa", expresó.
El funcionario informó que los libros Trazos y Palabras y Trazos y Números, creados para reforzar los aprendizajes en matemáticas y lectoescritura originalmente en los primeros años de primaria, estarán listos para el siguiente ciclo escolar y su uso se extenderá a todo el nivel de primaria.
También rechazó que exista un aumento en la deserción escolar y atribuyó la disminución de la cobertura en los últimos 10 años a un cambio demográfico que ha generado que hoy haya 2.6 millones de niños menos.
Sobre los resultados de la prueba PISA, sostuvo que es un error pensar que éstos pueden conducir la política educativa en México.
Para ello, explicó, cuentan con ejercicios integradores de aprendizaje que el año pasado se aplicaron a más de 7 millones de estudiantes.
Delgado cuestionó la prueba al afirmar que se trata de una muestra muy pequeña, aplicada a apenas 7 mil 843 alumnos, pero defendió que mientras a nivel internacional la comprensión lectora cayó 19 puntos, en México la reducción fue de 7 puntos.
"Quien participó en esta prueba PISA es la generación que nació después de 2012, es una generación que ya creció con los dispositivos móviles; se han acostumbrado a leer pantallas, lo cual les complica la concentración y, sobre todo, enfrentan dificultades en leer textos largos en papel y comprender lo que están leyendo", afirmó.