En el corazón de la Ciudad de México, el arte, los saberes técnicos y el trabajo colectivo se encuentran para dar forma a una de las piezas centrales de la celebración de Día de Muertos: una Catrina de poco más de 32 metros de altura que se levanta en la Plaza de la Constitución. Su construcción reúne la experiencia del Taller de Arte Xibalbá y la coordinación institucional de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, responsable de impulsar la Ofrenda Monumental de manera anual como parte de la programación cultural de esta temporada.La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México participa en la organización y coordinación de la Ofrenda Monumental como parte de las actividades públicas que el Gobierno capitalino prepara para celebrar el Día de Muertos. A través de la Subsecretaría de Grandes Festivales Comunitarios, la dependencia articula la realización de esta instalación y la colaboración con los equipos artísticos y técnicos encargados de materializar sus componentes.En esta edición, la complejidad estructural de la Catrina y sus dimensiones llevaron a trabajar con el Taller de Arte Xibalbá, cuya experiencia en esculturas monumentales responde a las necesidades de diseño, planeación y montaje de una pieza de estas características.La construcción ha convocado a entre 140 y 150 personas que participan en diferentes etapas del proceso. Las labores incluyen logística, adquisición y administración de materiales, mantenimiento de máquinas y herramientas, instalación eléctrica, soldadura, escultura, muralismo y trabajo con fibra de vidrio. Un equipo central de 14 personas coordina las tareas principales, con el respaldo de colaboradoras y colaboradores que ya habían participado en producciones anteriores del taller. “Han sido hasta el momento cerca de 140, 150 personas las que hemos estado participando con diversas tareas de logística, de producción, de compra de materiales, de administración de los materiales de la bodega, la herramienta, la instalación eléctrica en el taller, el mantenimiento de máquinas, hasta los escultores, muralistas, fibreros, soldadores, etcétera”, detalló el director del taller.“La Catrina Monumental” estará abierta al público hasta el 2 de noviembre, con entrada libre, en el Zócalo de la Ciudad de México. Su realización reúne la coordinación de la Secretaría de Cultura Capitalina, la experiencia del Taller de Arte Xibalbá y el trabajo de más de un centenar de personas que, desde distintos oficios y conocimientos, contribuyen a dar forma a una obra que enlaza el arte monumental con la memoria colectiva.