El IMSS reveló que decidió imponer restricciones a la Modalidad 40 luego de detectar esquemas de simulación laboral mediante empresas fantasma y préstamos otorgados por financieras para elevar artificialmente las pensiones, con incrementos que llegaron a superar el mil por ciento.
El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, explicó que gestores y asesores financieros ofrecían créditos a personas próximas a jubilarse para cubrir aportaciones voluntarias, incluso correspondientes a periodos anteriores, con el propósito de incrementar el salario utilizado para calcular sus pensiones.
También identificó registros de trabajadores en empresas inexistentes para cumplir artificialmente los requisitos de cotización.
"Estos mecanismos pues estaban inflando pensiones que pasaban de 10 crecían más de
mil por ciento. El último salario era algo que parecía inverosímil", dijo.
El funcionario sostuvo que las financieras prestaban dinero a los trabajadores para pagar las cuotas correspondientes a la Modalidad 40, bajo la expectativa de que posteriormente liquidaran los créditos con los ingresos de sus pensiones.
"Porque se detectó un esquema de gestores de asesores financieros que prestaban dinero a las personas para que entonces pudieran pagar los periodos de cotización", explicó.
Robledo afirmó que estas operaciones permitían obtener pensiones considerablemente mayores a las que habrían correspondido a los trabajadores con sus salarios anteriores.
"¿Qué significa eso? Pues que no es ahorro para el retiro eso significa es un crédito que termina pagando el Estado mexicano son cosas distintas", dijo.
Sin embargo, el funcionario reconoció que contratar préstamos para financiar las aportaciones no era necesariamente ilegal, aunque el Instituto decidió imponer restricciones generales a las nuevas incorporaciones.
"¿Entonces el tema eran las financieras y se van a limitar estas empresas para que puedan prestar dinero y financiar la posibilidad de elevar la pensión a través de la Modalidad 40? ¿La intención es limitar la acción de estas empresas, a pesar de que no era ilegal?", se le preguntó.
"Lo que pasa es que está justamente en una frontera entre lo que termina siendo una forma de pagar un crédito con recursos públicos", respondió.
Robledo también denunció que algunos intermediarios ofrecían registrar a personas en empresas fantasma para simular relaciones laborales y generar las cotizaciones necesarias para acceder al esquema de continuación voluntaria.
Explicó que uno de los mecanismos consistía en inscribir durante un año a personas que habían dejado de cotizar, sin que existiera una relación laboral real, para después permitirles ingresar a la Modalidad 40.
"Tú tienes que haber cotizado un año y alguien dice yo no había cotizado no te preocupes te voy a inscribir en esta empresa fantasma que no existe no tienes que venir a trabajar y durante un año este vamos a estar pagando tus cuotas", relató.
Robledo advirtió que esas operaciones constituyen una conducta distinta de contratar un préstamo para cubrir aportaciones voluntarias.
"Si alguien está cotizando en una Empresa en la que no trabaja pues está conformando parte de un fraude", señaló.
Interponen denuncias
El director informó que el Instituto ha presentado 115 denuncias relacionadas con estas prácticas, aunque no precisó cuántas corresponden a empresas fantasma, simulaciones laborales u otras irregularidades.
"Todos los días estamos todo el tiempo bajando páginas haciendo denuncias pero 115 denuncias sobre este tipo de modalidad", aseveró.
A partir de los mecanismos detectados, el Consejo Técnico del IMSS aprobó restricciones temporales a la Modalidad 40, que permiten a quienes soliciten una nueva inscripción continuar cotizando con su último salario registrado o con un incremento limitado respecto de ese monto.
Las nuevas condiciones también impiden utilizar la contratación de períodos retroactivos en los términos que anteriormente permitían algunos esquemas de financiamiento.
La Modalidad 40 permite que las personas que dejaron de trabajar continúen pagando voluntariamente sus cuotas al IMSS para acumular semanas de cotización y, bajo determinadas condiciones, incrementar el monto de su futura pensión.
El artículo 218 de la Ley del Seguro Social establece que los trabajadores pueden continuar cotizando con el último salario registrado o uno superior.
Sin embargo, el Instituto impuso límites a esa posibilidad mediante un acuerdo de su Consejo Técnico, sin que se haya modificado la disposición legal.
Este martes, Robledo aseguró que las restricciones no afectarán a quienes ya reciben una pensión ni modificarán las condiciones de las personas inscritas antes de su entrada en vigor.
"Si alguna persona ya se pensionó y utilizó la Modalidad 40 para para hacerlo no cambia nada su pensión va a llegar íntegra exactamente igual", sostuvo.
No obstante, aclaró que las personas que se den de baja y posteriormente busquen volver a inscribirse deberán sujetarse a las nuevas disposiciones, al igual que quienes ingresen por primera vez.
"Si se dan de baja y vuelven a ingresar o cualquier persona está pensando en hacerlo ahí es en donde aplican las medidas del Consejo técnico", explicó.
Las restricciones tendrán inicialmente una duración de seis meses, periodo en el que el IMSS analizará sus efectos antes de determinar si propone modificaciones adicionales.
"Después esos seis meses se hace el análisis y se hacen propuestas de qué es lo que tendría que corregirse y en qué marco legal", agregó.