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Miles de jóvenes potosinos trabajan sin llegar a la universidad

Datos oficiales de 2024 muestran que 70 mil 136 jóvenes en San Luis Potosí tenían la preparatoria concluida o estudios universitarios inconclusos y no asistían a la educación superior.

Para miles de jóvenes potosinos, terminar el bachillerato no significa necesariamente comenzar una licenciatura.    Algunos se incorporan al mercado laboral sin pasar por las aulas universitarias; otros alcanzan a iniciar una carrera, pero interrumpen su formación.    En ambos casos, continuar estudiando deja de formar parte de su trayectoria inmediata.   De acuerdo con el Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030, elaborado con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), durante 2024 había 70 mil 136 personas de entre 18 y 22 años en San Luis Potosí que trabajaban, no asistían a la educación superior y tenían el bachillerato concluido o estudios superiores truncos.    La estadística reúne a jóvenes en dos situaciones distintas: quienes no ingresaron a una universidad y quienes comenzaron estudios superiores, pero no los concluyeron.    Por ello, el dato permite dimensionar la población joven que trabaja fuera de las aulas universitarias, aunque no representa exclusivamente casos de deserción.    - El paso a la universidad, un desafío pendiente Las cifras del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) también permiten observar las dificultades para mantener la continuidad educativa.    En ese año, 44.4 por ciento de la población potosina de entre 15 y 24 años asistía a la escuela, frente a 39.6 por ciento registrado en 2010 y 30.2 por ciento en 2000.    Aunque la asistencia aumentó durante esas dos décadas, el indicador comprende todos los niveles educativos y no exclusivamente la universidad.    - Trabajar y estudiar: dos caminos que no siempre coinciden La cifra de jóvenes ocupados que no cursan estudios superiores muestra que una parte de la población en edad universitaria se encuentra trabajando sin asistir a las aulas.    - El reto de concluir una carrera El panorama plantea dos desafíos para la educación superior en San Luis Potosí: facilitar el acceso de quienes terminan el bachillerato y favorecer la permanencia de quienes ya comenzaron una licenciatura.    Los datos oficiales permiten identificar a una población joven que trabaja sin estudiar en ese nivel educativo, aunque para conocer las razones detrás de cada trayectoria se requiere información específica sobre las causas de la interrupción escolar.   Así, los 70 mil 136 jóvenes registrados en 2024 representan una referencia para dimensionar el desafío educativo en el estado: no todos comenzaron una carrera ni todos la abandonaron, pero ninguno de ellos asistía entonces a la educación superior mientras se encontraba ocupado laboralmente.
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