Los gritos llegan de todos lados cuando los actores y actrices aparecen en las alfombras rojas del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
En las que se realizan afuera de Cinépolis Morelia Centro, el público puede seguir de cerca el paso de los invitados; algunos esperan detrás de las vallas, mientras otros se sientan entre los arcos de piedra de la Tesorería de la Universidad Michoacana, en un corredor elevado respecto de la calle que permite observar lo que ocurre frente al cine.
Desde ambos puntos se escuchan piropos, bromas y peticiones para que los artistas volteen hacia las cámaras, como ocurrió durante las noches del domingo y lunes, cuando los elencos de Hombre al Agua, Atrápelo Quien Pueda y La Peluca convivieron con sus admiradores entre las entrevistas que concedían a la prensa.
Hombre al Agua
A Gael García Bernal le gritaron "¡Te amo!", "¡Estás bien guapo!" y hasta "¡Págame el Uber de regreso a casa!", aunque la ocurrencia más inesperada fue un juguete con forma de bloque de mantequilla que alguien le lanzó mientras respondía las preguntas de los reporteros.
El objeto lo golpeó cerca de la boca y lo tomó por sorpresa, al grado de interrumpir la entrevista para averiguar qué había ocurrido: "Un mantequillazo, un mantequillazo, me cayó aquí en la boca", exclamó.
El actor presentó Hombre al Agua (2026), su tercer largometraje como director, en el que interpreta a un salvavidas cubano que rescata de ahogarse a un empresario mexicano y acepta mudarse a México, sin sospechar que su nueva vida forma parte de un plan de manipulación.
Atrápelo Quien Pueda
El lunes, Jaime Camil escuchó repetidamente "¡Don Fernando!", en recuerdo de Fernando Mendiola, su personaje en la telenovela La Fea Más Bella, aunque esta vez llegó con Atrápelo Quien Pueda (2026), una comedia romántica dirigida por Alfonso Pineda Ulloa.
La película sigue a un viudo que, alentado por su hija, vuelve al mundo de las citas y conoce a su nueva vecina, interpretada por Natalia Téllez, quien también recibió una petición bastante atrevida de uno de los asistentes.
"¡Hazme un hijo y después abandóname!", le gritó un admirador, una frase que sorprendió tanto a la actriz que terminó repitiéndola en tono de pregunta. "Wow, eso es fuerte", agregó Téllez.
La Peluca
Luis Gerardo Méndez tampoco se libró de los recuerdos de sus antiguos personajes, pues mientras unos le gritaban "¡Chava!", por Chava Iglesias, de Club de Cuervos, otros sostenían desde los arcos de la Tesorería un cartel hecho a mano con la leyenda "Gasolineras VIP".
Era una referencia al negocio de gasolina a domicilio que imaginaba Javi Noble en Nosotros los Nobles (2013), y los seguidores insistieron tanto en conseguir su firma que el actor terminó atendiendo la petición.
Méndez acudió a presentar La Peluca (2026), de Emiliano Rocha Minter, en la que interpreta a Ricky, un excéntrico millonario que recibe en su casa a un cineasta en busca de financiamiento para una película sobre Benito Juárez, en un encuentro que termina convertido en un extraño ritual alrededor de una peluca.
Más experiencias
Antes de ingresar a las salas, los elencos de las tres producciones antes mencionadas también se acercaron a las vallas para firmar autógrafos y posar con sus seguidores, una convivencia que no siempre resulta posible en otras sedes del festival.
Frente al Teatro Mariano Matamoros, por ejemplo, la calle Abasolo separa a los artistas del público, una distancia que ha dejado a muchos admiradores sin la oportunidad de saludarlos, pese a las horas que dedican a esperarlos.
Una de las excepciones ocurrió el viernes pasado , durante la alfombra roja inaugural del festival, cuando Diego Boneta se acercó a saludar a los seguidores que lo recibían entusiasmados, mientras lloviznaba y varios se resguardaban bajo sus paraguas.
Pero el sábado, cientos de personas que esperaron a Los Bukis para el reestreno de la versión remasterizada de Cómo Fui a Enamorarme de Ti (1990) no tuvieron la misma oportunidad, pues los músicos llegaron en tres camionetas y no se acercaron a la multitud, pese a los gritos de "¡Que se acerquen!".
Hacia el final de la alfombra, Marco Antonio Solís atendió a un pequeño grupo que había conseguido ingresar al área reservada, con el que se fotografió y al que dio autógrafos.
Al día siguiente, todavía más personas esperaron a Guillermo del Toro, algunas con dibujos y pancartas preparadas para recibir al cineasta mexicano, quien presentaría una versión restaurada de El Laberinto del Fauno (2006) y recibiría el Premio a la Excelencia Artística por su trayectoria.
Sin embargo, el director llegó con el tiempo justo para la función y su camioneta avanzó hasta un acceso directo al teatro, sin recorrer la alfombra frente a los admiradores que lo llamaban a gritos.
El vehículo dificultó la vista, por lo que algunos apenas alcanzaron a distinguir al cineasta durante unos segundos y otros, pese a las horas de espera, ni siquiera pudieron verlo.
Durante el día hubo otras oportunidades de ver al cineasta, a su llegada y salida de la conferencia de prensa en el Teatro Melchor Ocampo y de la clase magistral que impartió en el Teatro Morelos, abierta gratuitamente al público con un cupo para mil 200 personas.