El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reaccionó al reciente ataque masivo de Ucrania contra San Petesburgo, asegurando que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha demostrado que "no quiere negociaciones de paz".
"Hemos extraído sólo una conclusión: Zelenski no quiere negociaciones. Ya las ha hecho fracasar en más de una ocasión", dijo a la prensa rusa Lavrov.
El ministro ruso subrayó que esto ocurre cada vez que EE.UU. intenta reanudar las negociaciones, "al día siguiente (...) Ucrania hace algo totalmente inadmisible y repugnante, principalmente ataques contra objetivos civiles".
Aunque ha sido Rusia quien ignoró la tregua energética propuesta por el presidente de EE.UU., Donald Trump, insistió es que "es evidente que Zelenski ni siquiera quiere avanzar hace la consecución de acuerdos".
"Se ve que es consciente de que cualquier acuerdo que sea aceptable para Rusia y para Estados Unidos significará el fin de su régimen y de él personalmente", señaló.
En cuanto al acuerdo de diésel entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, que la Unión Europea considera "una traición a Ucrania", el jefe de la diplomacia rusa sentenció que "ese es un asunto que incumbe a Moscú y Washington".
Mientras, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, describió el ataque contra la antigua capital zarista como "el último síntoma de agonía" de Ucrania, aunque, de todas formas, "eso no podrá cambiar la marcha de los acontecimientos".
Añadió que los ataques masivos diarios rusos contra el país vecino están dando "sus resultados" a la hora de "reducir el potencial" del ejército ucraniano, que aún controla la quinta parte de la región de Donetsk, que las tropas rusas no son capaces de tomar desde 2022.
Por su parte, Zelenski instó este domingo a EE.UU. a darse cuenta de que Rusia no está dispuesta a terminar la guerra y ni siquiera a aceptar una tregua energética a cambio del alivio de las sanciones por parte de Trump, que suspendió en el último momento la entrada en vigor hoy del paquete de sanciones contra Rusia conocido como Ley Graham.
"Desde que el presidente de Estados Unidos anunció el alto el fuego energético hace una semana, Rusia ha atacado deliberadamente en 76 ocasiones los sectores energético, petrolero y gasístico de Ucrania", denunció Zelenski en X.
Añadió que en Rusia "interpretan cualquier señal de que existe una oportunidad de ganar dinero como una prueba de que su apuesta por la guerra está dando frutos y de que pueden seguir combatiendo (...) Es Rusia la que debe afrontar la presión para que la paz tenga una oportunidad", destacó.
San Petersburgo, la ciudad natal de Putin, fue objeto esta madrugada de un ataque que la prensa local describió como el mayor de toda la guerra, ya que los drones enemigos alcanzaron dos terminales de petróleo, además de centros de datos, almacenes de comercio electrónico, una subestación eléctrica, infraestructura diversa y edificios de viviendas.