-Mientras escribía las canciones de su disco "Norteña", Julieta Venegas descubrió que, sin proponérselo, estaba reconstruyendo su propia historia a través de la música.
"Me di cuenta de que estaba haciendo una especie de memoria musical", dijo. "O sea, estaba trayendo tanto historias como sensaciones de lo que me había contagiado en familia, y ahí como que dije: '¡Ah, yo creo que esto es un trip de memoria!'".
La cantautora tijuanense compartió ayer los recuerdos que dieron origen a su libro Norteña, memorias del comienzo durante una presentación en la FIL Monterrey 2026, acompañada por la poeta Iveth Luna Flores.
Venegas fue recibida entre aplausos por unas 480 personas, algunas de las cuales llegaron hasta dos horas antes del encuentro, realizado a las 13:00 horas.
En mayo de este año, la artista lanzó el libro, publicado por la editorial Almadía, y el disco "Norteña", proyectos que exploran sus orígenes y la relación entre memoria familiar y vocación musical.
La escritura, aseguró, siempre ha formado parte de su vida, pues desde hace años lleva diarios personales.
"Tengo un mueble lleno de diarios, que para mí eso del diario es una escritura que necesito", contó. "No solamente como uso creativo, sino como un ejercicio terapéutico".
El norte como identidad
Originaria de Tijuana, una ciudad sobre la que, afirmó, existen numerosos mitos, Venegas expresó su orgullo por ser norteña y destacó la riqueza cultural de la región.
"Yo creo que también hay mucha creatividad (en el norte del País)", aseguró, "muchas historias, pero también los paisajes en los que vivimos son muy diferentes, la comida que comemos es diferente, y yo creo que también es parte de la magia de nuestro país, que tenemos como tanta diversidad".
Recordó que, cuando se mudó a la Ciudad de México, tuvo que adaptar su manera de comunicarse: en el norte, dijo, las personas suelen ser más directas y sinceras, mientras que en la Capital aprendió otras formas de cortesía.
Venegas explicó que una pregunta central de su libro es por qué se convirtió en música. Al buscar la respuesta, descubrió que la influencia más importante había sido su madre.
"Yo siempre pensé que era porque me habían metido, pues, al piano, y no, eso fue aparte", explicó. "Yo ya venía con una manera de percibir la música que era algo cotidiano, en la voz de mi madre, ella cantando, de sus hermanas, en el festejo, siempre estaba conectada a la felicidad la música".
"Toda mi búsqueda como compositora", aseguró, "ha sido esa búsqueda de la sencillez y de la esencia en una canción, que yo creo que eso viene de escuchar a mi mamá, tarareando".
Sobre su padre, señaló que la escritura le permitió explorar cómo ha evolucionado su relación con él, sin dejar de reconocer la huella que dejó en su vida.
Otra figura decisiva fue Margarita, su maestra de piano, quien descubrió su interés por el instrumento antes de que ella misma pudiera reconocerlo.
"Para mí eso fue muy importante: alguien vio algo en mí que yo no había notado", contó.
Venegas es también una apasionada de la lectura. Su cuenta en Goodreads, donde comparte sus lecturas e impresiones, reúne a más de 50 mil seguidores.
"Lo de Goodreads es muy chistoso", contó. "Realmente lo comencé hace un montón, porque me gusta que puedo ver lo que leía hace 10 años y saber exactamente lo que pensé en el momento que lo dejé".
La relación entre música, memoria y familia aparece también en la contraportada de su libro:
"Quiero transmitir el espíritu que me dio una relación con la música, la traduzco en sonidos, en historias, la siento como paisajes que me han criado: ese espíritu que me heredó mi familia, el mismo que nos sigue uniendo.
"La música es alegría, es ganas de vivir y de compartir".