El episodio más dramático ocurrió en Limoges, donde un grupo de manifestantes encapuchados atacó el histórico ayuntamiento, construido hace 143 años. Tras quemar un vehículo policial frente al edificio y romper las ventanas, los agresores irrumpieron en el interior para prender fuego. Las llamas consumieron parte de la estructura y provocaron el colapso de la cúpula y dos tercios de la fachada principal. Maurice Barate, prefecto local, calificó el hecho como una catástrofe patrimonial e indicó que el inmueble quedó prácticamente destruido. El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó que en todo el territorio nacional se movilizaron cerca de 550.000 personas, una cifra muy superior a los pronósticos oficiales. Las autoridades atribuyeron gran parte de la violencia a grupos de ultraizquierda y alborotadores profesionales con una voluntad manifiesta de atacar símbolos estatales. Además de Limoges, se registraron ataques e incendios en prefecturas y oficinas de turismo, como la de Lyon, así como saqueos a comercios en París, Marsella y Estrasburgo. Ante la escalada de tensión, el presidente Emmanuel Macron condenó los ataques y aseguró que los responsables de los destrozos y la destrucción del patrimonio público serán perseguidos y castigados con todo el peso de la ley. Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu coordinó operativos especiales para reforzar la seguridad y contener los disturbios que mantienen en alerta a las principales ciudades del país europeo.???????? | URGENTE: El reloj de la torre del Ayuntamiento de Limoges en Francia, edificio de 1876 y designado como monumento histórico en 1975, se ha derrumbado después de que fuera incendiado como parte de las protestas. https://t.co/vPNb2GpIJT
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 17, 2026