Los buenos somos más: Manuel Alonso García

Bajo presión

El fiscal general de Aguascalientes defiende los resultados de su primer año al frente de la institución y rechaza que su nombramiento comprometa la autonomía de la institución.

Manuel Alonso García atribuye la distancia entre cifras y percepción a un problema de comunicación.

Hay una pregunta que atraviesa cualquier conversación sobre seguridad en Aguascalientes: ¿por qué un estado que presume indicadores entre los mejores del país sigue sin que buena parte de su gente se sienta segura? En su primer informe, el fiscal Manuel Alonso García reportó 40 % menos homicidios, 50 % menos feminicidios, casi 18 mil carpetas resueltas y 96 % de sentencias condenatorias. Al mismo tiempo, el IMCO ha señalado como pendientes la cifra negra y la percepción de seguridad, y su paso de la Secretaría de Seguridad Pública a la Fiscalía, seguido de la ampliación de su mandato (que Morena calificó de “sospechosismo”), ha alimentado dudas sobre la autonomía del órgano.

Conversamos con Manuel Alonso García para El Algoritmo. Esta es la versión escrita, editada para su lectura; la entrevista completa, en video, está disponible en nuestro canal.

Del patrullaje a la investigación

¿Qué ajustes éticos, operativos y de visión tuvo que hacer al pasar de prevenir y perseguir en la Secretaría de Seguridad a investigar y acusar desde la Fiscalía?

No fue una improvisación. Llevo más de 33 años en seguridad y procuración de justicia. Hace seis años hicimos un diagnóstico de política criminológica del estado y de ahí salió el modelo Blindaje Aguascalientes, que hoy es referente nacional.

Desde la Secretaría dejamos, a mi juicio, una de las mejores policías del país: la segunda más confiable y la de mejor desempeño según el Inegi. También el C5i, la policía cibernética, el 911, la unidad canina más grande del país, un grupo de operaciones especiales de primer nivel y la Universidad de la Policía y Ciencias de la Seguridad, de la que han egresado cerca de mil policías.

Cuando diseñamos el modelo ya teníamos diagnosticada también la Fiscalía. Nos fijamos tres objetivos: reducir los tiempos de espera para denunciar, atender con más empatía a quienes llegan, que en su mayoría son víctimas, y ser eficientes en investigar y perseguir el delito, es decir, comprobar el hecho y al responsable, y llevarlo ante un juez para lograr no solo la vinculación a proceso sino una sentencia.

Los números, según el fiscal

Usted cita resultados, pero la ciudadanía sigue sintiendo impunidad.

Un estudio reciente de Impunidad Cero y del Inegi nos ubica como la tercera fiscalía con mejor desempeño del país, algo que nunca habíamos logrado. Somos la segunda con mejor tiempo de atención: mientras la media nacional supera las cuatro horas de espera en una agencia del Ministerio Público, hemos recortado en promedio una hora. Estamos entre las tres con mejor confianza ciudadana y la Agencia Estatal de Investigación Criminal es de las mejor evaluadas.

En eficacia, somos el segundo estado con mejor porcentaje de resolución de delitos de alto impacto; en homicidios estamos cerca del 70 %. Y de acuerdo con el Inegi, somos el estado con menor cifra negra, que era uno de los objetivos del modelo.

Nada de esto nos deja satisfechos. La criminalidad cambia todos los días y hay que estar preparados. Lo que buscamos es que la gente perciba una procuración de justicia que le sirve: que se le atienda bien, que no espere más de lo necesario, que haya reparación del daño y que el culpable pague con una pena.

Autonomía y coordinación

La criminalidad exige coordinación entre policías y con el gobierno estatal, pero su nombramiento ha sido criticado y se cuestiona la autonomía de la Fiscalía.

Lo que responde a cualquier cuestionamiento son los resultados. Siendo servidor público siempre habrá críticas; también hay muchas personas que me detienen en la calle o en eventos para agradecer la seguridad. Y los resultados son de todos: del policía preventivo, el de investigación, el Ministerio Público, el perito, la gobernadora que coordina las mesas de seguridad, el Poder Judicial, la Guardia Nacional y el Ejército. Ni yo ni la doctora Tere Jiménez somos los únicos que hacemos el trabajo. Lo que nos distingue es que todos seguimos una misma carta de navegación, que es Blindaje Aguascalientes.

Justicia, no venganza

¿Qué significa “resolver” un caso? ¿Detención, sentencia, cierre de carpeta?

Que se cumpla el ciclo completo del sistema penal: identificar al probable responsable, acreditar su responsabilidad ante un juez y cerrar con una sentencia y con reparación del daño. Reunir todos los elementos probatorios para representar a la sociedad como su abogado.

Mucha gente confunde justicia con venganza. ¿Cómo se lo explica a las víctimas?

Vivimos en un estado de derecho: no podemos hacernos justicia por propia mano. Para eso hay normas, leyes, sanciones e instituciones. Cuando surgen desórdenes sociales es porque hay una autoridad que no está haciendo su trabajo. No se trata de resolver el 100 % de los casos, sino de ser empáticos con la víctima, acompañarla y procurar reparación. Hay delitos, como el homicidio, el feminicidio o el secuestro, que lastiman a toda la sociedad y por eso se persiguen de oficio. Nuestra tarea es que la gente confíe en sus instituciones y no sienta que debe tomar la justicia en sus manos.

Violencia contra las mujeres

Se creó la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer y por razones de género. ¿Qué cambió para las víctimas?

Aumentamos el personal, con más agentes del Ministerio Público, peritos y psicólogas, y definimos protocolos claros de investigación y atención. Es un tema de mucha delicadeza y especialidad.

La violencia intrafamiliar es el delito que más se comete en el país. Al inicio de esta administración era el número uno en Aguascalientes; hoy ocupa el quinto lugar. Eso es parte del eje dos de Blindaje Aguascalientes, el Plan Estatal de Prevención de las Violencias, la Delincuencia y las Adicciones. Es un problema que está presente todos los días y que requiere trabajo conjunto.

¿Seguros en el papel?

Si los datos dicen una cosa, ¿por qué la gente mantiene una percepción de inseguridad?

Aguascalientes está entre los tres estados con mejor percepción de seguridad, aunque eso no significa que todos la perciban así. Parte de la violencia que se vive a nivel nacional se traslada a la percepción local. Influyen también las redes sociales, los medios y el boca en boca, que pueden distorsionar la información. Hay un reto de comunicación estratégica. Es nuestra obligación dar resultados y no tienen por qué agradecerlos, pero sí necesitamos la colaboración de los medios para transmitir también lo positivo y no solo lo negativo, y para precisar en qué ámbito de competencia cae cada caso.

Crimen organizado, extorsión y narcomenudeo

Aguascalientes ha tenido casos de extorsión, narcomenudeo y crimen organizado. ¿Qué ha logrado la Agencia de Investigación Criminal?

Tenemos cerca de 70 % de eficiencia en la resolución de delitos de alto impacto, como privación de la libertad, homicidio doloso, robo de vehículo y asaltos graves, y no solo los resolvemos sino que los llevamos ante la justicia. Hemos detenido a más de 80 objetivos prioritarios, generadores de violencia, que hoy están procesados; varios ya tienen sentencias de 200, 180 y 150 años. Seguimos trabajando con otros objetivos, pero ya no con la gravedad o el riesgo de hace uno o dos años.

Anticorrupción y política

La Secretaría Anticorrupción ha auditado a la Fiscalía. ¿Qué heredó?

Solo la Fiscalía Anticorrupción tiene algunas carpetas abiertas que aún no se resuelven. No se ha encontrado responsabilidad de ningún antecesor mío. Esa Fiscalía tiene autonomía y, si la encuentra, lo dará a conocer. Todos somos inocentes hasta que se compruebe lo contrario; no tengo a nadie juzgado por corrupción que haya pasado por esta institución.

Se reactiva el caso Next Energy y se critica a la Universidad en el caso de la estafa tipo Ponzi. Parece fácil pedir que actúe la Fiscalía estatal y no la federal.

Cuando se mezclan la seguridad y la justicia con fines políticos, se trastoca todo. Quien toca esos temas debe tener algún interés. Nosotros hemos hecho lo que está a nuestro alcance: hay una denuncia por fraude, el presunto responsable está en proceso penal y en el ámbito de la Universidad hay dos personas más procesadas. Seguimos trabajando conforme a derecho.

Tecnología y acceso a la información

¿Por qué no existe un portal donde la ciudadanía consulte el avance de las carpetas de investigación, al menos de forma anónima?

Hay un sitio de internet donde se pueden hacer predenuncias y consultas, además de kioscos virtuales. Cuando los agentes de investigación llegan al lugar de los hechos, la víctima puede presentar su denuncia ahí mismo, sin acudir a la Fiscalía. Las audiencias con el fiscal también pueden hacerse de forma electrónica. Esa transformación digital nos ha ayudado a reducir el rezago de carpetas.

A las familias que aún esperan

¿Qué le diría a las familias de víctimas que no ven justicia a pesar de las cifras?

Nos duele, como seres humanos, como institución y como país. Hay casos que tardan más o son más complejos, pero no descartamos ninguno. Hemos procurado que las víctimas tengan, al menos, atención y respaldo de la institución. Hay cosas que no están a nuestro alcance, pero lo que sí, lo haremos con toda la pasión y responsabilidad.

Nueve años

Usted dijo que quería consolidar la mejor fiscalía del país en 12 meses. ¿Cómo va ese plazo?

No fueron 12 meses: el propósito es dejar la mejor fiscalía del país, y por eso el proceso es de nueve años. A quienes cuestionan que el periodo se extendió de siete a nueve, les digo que se homologó con el de la Fiscalía General de la República y con el de muchas fiscalías locales, porque el espíritu del legislador fue dar el tiempo necesario para consolidar un proyecto institucional.

¿Ese es el legado que quiere dejar?

Sí: unidades especializadas, la Universidad de la Policía, métodos de investigación, la Agencia Estatal de Investigación Criminal, trabajados junto con la gobernadora. Buscamos un legado que trascienda esta administración, porque es para beneficio de la ciudadanía.

Elecciones 2027

El país ya está en clave electoral. ¿Cuál es el panorama para Aguascalientes?

Creo que tendremos una elección tranquila, como en los últimos años. La Fiscalía Especializada en Delitos Electorales ya se prepara con capacitación y fortalecimiento del área para garantizar justicia en el ámbito electoral.

El mensaje final

¿Qué le falta a Aguascalientes para dejar de ser seguro en el papel y serlo en la percepción de la gente?

Constancia y continuidad. Lo que le falta a México es que las políticas públicas y las instituciones trasciendan cuando las cosas se hacen bien. Hace falta que se consolide el modelo, que haya mejor comunicación y que la gente se involucre. Con las encuestas del Inegi en la mano, la mayoría refiere sentirse segura, y hay estudios internacionales que ubican a Aguascalientes entre las ciudades donde más felices viven en México.

¿Le parece bien ese como mensaje final?

La seguridad y la justicia son la piedra angular de la agenda de la gobernadora y de todos los que integramos el gabinete de seguridad. Es un trabajo de todos, en el que necesitamos mucho de la sociedad. Yo siempre lo he dicho: los buenos somos más.

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