Lo que inició como una ofensiva regional en el Estado de México para romper los nexos entre autoridades locales y el crimen organizado escaló a una purga institucional de alcance nacional.
La Operación Enjambre -estrategia del Gabinete de Seguridad federal contra redes de complicidad y corrupción policial- sumó este fin de semana 14 alcaldes aprehendidos al extender su radio de acción al sur del País.
En Chiapas, fuerzas federales capturaron al Presidente Municipal de Suchiapa, el morenista Jorge Lorenzo Lara Cordero; a su antecesor y pareja, el ex Alcalde Alexis Nucamendi Gómez, y a 19 mandos y agentes locales acusados de delincuencia organizada y corrupción.
Las detenciones confirman la aceleración del despliegue enfocado en descabezar las estructuras de mando dentro de los propios ayuntamientos.
Apenas el pasado 8 de septiembre, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reportó que el operativo acumulaba 111 servidores públicos asegurados, entre ellos siete ediles en funciones. La cifra reflejó un salto frente a junio, cuando se contabilizaban 85 capturas.
De acuerdo con reportes oficiales, la ofensiva exhibe una radiografía del control criminal en corredores estratégicos donde confluyen extorsión, cobro de piso, huachicol, asalto al transporte de carga y trasiego de drogas.
Entre los presidentes municipales detenidos destacan los de Tequila, Jalisco; Cuautla y Atlatlahucan, Morelos, y Juchitán, Oaxaca, además de los aprehendidos en Chiapas.
Las indagatorias documentan diversos niveles de penetración delictiva en enclaves como Tierra Caliente (Edomex y Michoacán), la zona Centro de Guerrero, las rutas carreteras y de ductos en Puebla, bastiones del CJNG en Jalisco, municipios de Sinaloa y el Istmo de Tehuantepec.
EL ORIGEN
El punto de partida fue el 22 de noviembre de 2024, cuando fuerzas federales y estatales desplegaron la primera fase de Enjambre en el Estado de México para cumplimentar órdenes de aprehensión contra ediles, directores de Seguridad Pública y mandos policiales.
Las pesquisas iniciales abarcaron demarcaciones como Amanalco, Santo Tomás de los Plátanos, Tonatico, Chicoloapan, Ixtapaluca, Tejupilco, Naucalpan, Coacalco, Jilotzingo y Texcaltitlán, por delitos como extorsión, secuestro exprés y homicidio.
La investigación derivó en mandamientos judiciales contra 24 funcionarios de 12 municipios: una Alcaldesa -María Elena Martínez Robles, de Amanalco-, un presidente honorario del DIF, ocho directores o comisarios policiales, cuatro mandos operativos y 10 agentes.
Los expedientes acreditaron vínculos con La Familia Michoacana, el CJNG, La Unión Tepito, el Cártel Nuevo Imperio y La Anti-Unión.
El diagnóstico territorial evidenció una franja crítica: el corredor Tejupilco-Texcaltitlán-Tonatico-Amanalco, que conecta la entidad con Michoacán y Guerrero, zona de operación histórica de los hermanos Johnny Hurtado Olascoaga, "El Pez", y José Alfredo Hurtado Olascoaga, "El Fresa", líderes de La Familia Michoacana.
Para enero de 2026, la SSPC reportó 60 detenidos únicamente en territorio mexiquense. En julio ratificó la cifra e informó sobre 16 sentencias condenatorias contra 22 servidores públicos.
TIERRA CALIENTE
El corredor del sur mexiquense se prolonga hacia Michoacán, en una zona en disputa por el CJNG, La Familia Michoacana y células locales.
En Michoacán, el esquema criminal abarca el tráfico de enervantes y la captura de economías regionales: aguacate, limón, giros comerciales y transporte sometidos a cuotas sistemáticas.
El 10 de agosto, el Gobierno federal informó en Uruapan la detención de Christian "N", "El Vikingo", operador del CJNG señalado por extorsión a productores y empresarios.
En la franja Los Reyes-Tocumbo, el 31 de agosto fue abatido Luis Enrique "N", "El Güicho" o "R5", sucesor de Alfonso "N", "El Quiringua", aprehendido a inicios de ese mes.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal reportó que durante 2025 arrestó a 3 mil 28 presuntos infractores, de los cuales 361 mantenían nexos documentados con el crimen organizado.
El corredor Edomex-Michoacán expone así dos vertientes del fenómeno: la colusión política en suelo mexiquense y el control violento de cadenas productivas en territorio michoacano.
CONTROL COMUNITARIO
En Guerrero, la configuración delictiva opera bajo otros patrones.
El eje Chilpancingo-Mochitlán-Quechultenango hacia la Montaña baja registra el dominio de Los Ardillos, en pugna con Los Tlacos (o Cártel de la Sierra) y remanentes de Los Rojos.
El 17 de julio, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) detuvo a Jesús "N", dirigente del Cipog-EZ y mando comunitario, vinculado con Los Rojos y Los Tlacos.
En agosto, la Fiscalía General del Estado (FGE) capturó a William "N", "La Bomba", y Víctor "N", presuntos operadores de Los Ardillos.
La capacidad de fuego y base social de esa estructura quedó de manifiesto el 18 de septiembre, cuando un operativo conjunto detonó bloqueos y agresiones armadas en Quechultenango y Mochitlán, hechos por los que se abrieron carpetas por tentativa de homicidio, daños y ataques a vías de comunicación.
RED DE DUCTOS
Puebla registró en septiembre de 2026 uno de los saldos más directos de infiltración en administraciones locales.
El 4 de septiembre fue aprehendido Said de Jesús Godos Luna, Presidente Municipal de Tepeyahualco. Tres días después, el 7 de septiembre, fuerzas conjuntas ejecutaron 23 cateos simultáneos en Esperanza y capturaron a nueve personas, entre ellas al Edil en funciones, Isaac Rodríguez Ochoa.
Ambos munícipes enfrentaban órdenes de aprehensión por su presunta vinculación con una red de asaltos a transporte de carga sobre la autopista Puebla-Veracruz, además de cargos por narcomenudeo, extorsión y secuestro exprés.
El aseguramiento en Esperanza exhibió el poder de fuego de la célula: 35 armas largas y cortas, dos fusiles Barrett, 52 cargadores, 11 vehículos -cuatro blindados y uno con blindaje artesanal con torreta-, un dron de vigilancia y un inhibidor de señales.
NEXO DIRECTO
La Operación Enjambre se ramificó a Jalisco con la aprehensión del Alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, bajo cargos de delincuencia organizada y colusión con el CJNG.
La presencia regional del cártel se constató el 22 de agosto de 2026 con 36 cateos simultáneos en Tepatitlán, Tlaquepaque, Ocotlán y Arandas, así como en Tinaja de Vargas, Michoacán. La acción concluyó con 32 presuntos integrantes asegurados de "Los Guerreros" o la facción del "Tío Lako", brazo armado investigado por tráfico de drogas, lavado de dinero y acopio de armamento exclusivo de las Fuerzas Armadas.
FRACTURA Y DESGASTE
En Sinaloa, la fractura entre "Los Chapitos" y "Los Mayos" tras la detención de Ismael "El Mayo" Zambada precipitó un desgaste sobre las alcaldías y la administración del Gobernador Rubén Rocha Moya.
El 22 de agosto fue detenido en Mazatlán José Francisco "N", "Comandante Flaco", operador de Los Chapitos dedicado al sicariato, narcomenudeo y cobro de cuotas a máquinas tragamonedas en comercios.
La espiral de violencia forzó el despliegue de más de 20 mil efectivos del Ejército y la Guardia Nacional hacia septiembre, a la par de ordenar la depuración y reentrenamiento de corporaciones policiales en las 20 alcaldías de la entidad.
En el flanco político, el Ejecutivo estatal sigue bajo reflectores luego de que Zambada afirmara en una carta que el día de su entrega o captura acudiría a una reunión donde estarían Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda, ex Rector de la UAS ultimado esa misma jornada. Rocha se deslindó y sostuvo que se encontraba fuera del estado.
Aunque corre por indagatorias paralelas al esquema central de Enjambre, el caso exhibe el cerco criminal sobre las instituciones y mandos locales.
FOCO EN LA FRONTERA
La frontera con Guatemala concentra el trasiego de cocaína y el tráfico masivo de personas en la ruta Tapachula-Puerto Madero-Huixtla.
El 20 de agosto fueron detenidas ocho personas en esa franja costera, incluido Cristian "N", "Cadenudo" o "Coca" -requerido en Guatemala- junto con miembros de la banda "Los Cuatetes". Más tarde, el 23 de septiembre, un operativo en Tapachula aseguró 104 kilos de clorhidrato de cocaína.
El enfrentamiento directo entre el Cártel de Sinaloa, el CJNG, el Cártel Chiapas y Guatemala y el grupo de choque "El Maíz" mantiene focos rojos en Frontera Comalapa, Chicomuselo, Amatenango de la Frontera y Motozintla hasta el Soconusco, con desplazamientos forzados de pobladores.
A la violencia en la frontera se sumó el golpe político del fin de semana: la captura del Alcalde de Suchiapa, Jorge Lorenzo Lara Cordero, y de su antecesor Alexis Nucamendi Gómez, junto a 19 mandos y agentes policiales por delincuencia organizada y abuso de autoridad.
NUDO LOGÍSTICO
El alcance estratégico de Enjambre se confirmó en Oaxaca con la captura del Alcalde de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, el 23 de septiembre, en un operativo conjunto de Semar, SSPC, Defensa, FGR y autoridades locales.
A Sánchez Altamirano se le imputó extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado, tras detectarse redes de cobro de piso al comercio, narcomenudeo, tráfico de migrantes y protección policial a células delictivas.
Juchitán representa un enclave neurálgico: es el nudo logístico del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, con conexiones férreas y carreteras hacia Salina Cruz, Veracruz y Chiapas.
LA ESCALADA
El despliegue comenzó el 22 de noviembre de 2024 con siete mandamientos judiciales en el Estado de México. Para enero de 2026, el saldo sumaba 60 capturas en territorio mexiquense.
Entre mayo y junio de ese año, el modelo se replicó en Morelos con la detención en Acapulco del Alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, seguido por la captura del Edil de Atlatlahucan y de un ex Alcalde de Yecapixtla. En julio, la UIF congeló cuentas de 22 personas físicas y 10 morales ligadas a esa red.
Para septiembre, el operativo se extendió de manera simultánea a Puebla, Oaxaca y Chiapas.
El corte al 8 de septiembre fijó en 111 los servidores públicos aprehendidos por Enjambre, cifra enmarcada en las 67 mil 253 detenciones reportadas por el Gabinete de Seguridad federal entre octubre de 2024 y agosto pasado.