Peces de ciudad
Mario Hernández González
¿Quién está pagando por la conversación digital en Aguascalientes?
Hay una pregunta que empieza a ser inevitable en Aguascalientes:¿Quién está detrás de las legiones digitales que defienden al gobierno, atacan a sus críticos y conviertendeterminados mensajes en tendencias?No estoy afirmando que el Gobierno de Aguascalientes opere una granja de bots. Tampoco existe, hasta este momento, evidencia pública suficiente para afirmar que Fernando Cerimedo haya sido contratado por el gobierno estatal.Pero hay algo que sí está documentado y que merece una explicación pública.
El Gobierno de Aguascalientes presupuestó para 2025 181.5 millones de pesos para comunicación social, y de esa cantidad 108.9 millones —el 60 por ciento— fueron destinados a medios digitales.Ciento ocho millones de pesos.En internet. Cuando el dinero público entra masivamente al terreno de las redes sociales, la pregunta ya no puede ser solamente qué se está comunicando. Si no:¿cómo se está comunicando, quién lo está haciendo y qué mecanismos se utilizan para amplificar los mensajes?
Porque comprar publicidad es perfectamente legítimo. Comprar difusión también.Lo que sería inadmisible en una democracia sería utilizar dinero público para fabricar artificialmente una conversación ciudadana.
Un gobierno tiene derecho a informar sobre sus obras, programas y acciones.
Lo que no debería hacer es crear la ilusión de que miles de ciudadanos están espontáneamente de acuerdo con él cuando, en realidad, detrás de esa aparente multitud podría existir una estructura organizada de cuentas automatizadas o perfiles coordinados.
Un bot no vota.Un bot no tiene familia.Un bot no paga impuestos.Un bot no vive en Aguascalientes.Pero puede parecer un ciudadano: Puede publicar, compartir, atacar, elogiar, puede convertir un hashtag en tendencia y puede hacer que una opinión artificialmente multiplicada parezca una opinión mayoritaria.Ese es precisamente el peligro.
La propia Presidencia de México ha documentado públicamente la existencia de clústeres de bots utilizados para amplificar determinadas narrativas políticas. En junio de 2026 explicó que estas redes pueden identificarse mediante patrones como nombres alfanuméricos, ausencia de información personal, actividad repetitiva, publicaciones automatizadas y difusión masiva de hashtags.
No estamos hablando, por tanto, de una fantasía.Estamos hablando de una tecnología real y de un fenómeno político real.
En este contexto aparece un nombre que resulta imposible ignorar: Fernando Cerimedo.El consultor argentino se convirtió en una figura central del debate latinoamericano sobre operaciones digitales y redes políticas. En 2023, según reportes publicados posteriormente, Cerimedo reconoció haber administrado decenas de miles de cuentas artificiales en Argentina y otras en Chile.
En agosto de 2026, autoridades bolivianas informaron haber encontrado una presunta “mini granja de bots” durante allanamientos relacionados con inmuebles vinculados a Cerimedo.
¿Y Aguascalientes?Aquí comienza la parte incómoda.
El Gobierno de Aguascalientes reconoce oficialmente que su Secretaría de Comunicación y Vocería coordina la estrategia de comunicación social de la administración estatal.
Su Programa Anual de Comunicación Social 2025 estableció campañas como “Blindaje Aguascalientes”, “Soluciones Aguascalientes”, “Seguro Aguascalientes” y “Aguascalientes Líder”, además de una estrategia de comunicación digital de gran escala. La propia documentación oficial establece como objetivo coordinar y aplicar recursos para la promoción y difusión de las acciones, proyectos y programas prioritarios de la administración estatal.
Perfecto.Entonces hay que revisar esos recursos.No porque exista una acusación probadade una granja de bots.Sino porque $108.9 millones de pesos son demasiado dinero público como para que nadie pueda explicar con precisión dónde terminaron.¿A qué empresas se les pagó?¿Cuánto recibió cada una? ¿Qué servicios prestaron?¿Cuántas campañas ejecutaron?Y hay una pregunta todavía más importante:
¿Alguno de esos proveedores tiene vínculos comerciales, profesionales o políticos con operadores digitales relacionados con Cerimedo?
Esa pregunta puede responderse con documentos.No con rumores.La auditoría que nadie debería temer.Si el Gobierno de Aguascalientes no utiliza granjas de bots, la solución esextraordinariamente sencilla:que abra los contratos.Porque el dinero público no puede utilizarse para contratar ciudadanos ficticios.
El tema está sobre la mesaAguascalientes tiene derecho a una comunicación gubernamental profesional.Tiene derecho a campañas de información.Tiene derecho a publicidad institucional.Lo que no debería tener es una fábrica de opinión pública financiada con recursos de los contribuyentes.Por eso no hace falta acusar anticipadamente al Gobierno del Estado de algo que todavía no está demostrado.Hace falta algo mucho más incómodo:auditar.
Si no hay nada irregular, la investigación habrá servido para demostrarlo.Pero si aparecen empresas intermediarias, cuentas coordinadas, automatización, pagos opacos o conexiones con operadores políticos internacionales, entonces Aguascalientes tendrá que responder una pregunta que ya no podrá esconderse detrás de comunicados oficiales:¿quién está hablando en nombre de los ciudadanos de Aguascalientes?
Porque una cosa es tener muchos seguidores.Otra, muy distinta, es fabricarlos.