El hielo marino del Ártico alcanzó su mínimo anual con 4,6 millones de kilómetros cuadrados, una cifra que confirma la persistencia de niveles históricamente bajos durante las últimas décadas
“Nos hemos estabilizado, pero seguimos en niveles bajos respecto a la primera parte del registro”, afirmó Walt Meier, investigador sénior del NSIDC. La vigilancia de estas variaciones depende de una sucesión de instrumentos espaciales utilizados durante casi cinco décadas. El seguimiento comenzó con el satélite Nimbus-7 de la NASA, que inició sus observaciones en octubre de 1978, y continuó posteriormente mediante instrumentos instalados en satélites del programa meteorológico de defensa estadounidense y en el satélite Aqua de la agencia espacial estadounidense. Actualmente, el registro continúa gracias a los datos del radiómetro avanzado de barrido por microondas 2 (AMSR2), lanzado en 2012 a bordo del satélite GCOM-W de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Mientras el Ártico ya ha alcanzado su mínimo anual, la atención científica se desplaza también hacia la Antártida, donde el hielo marino se aproxima a su máximo estacional tras una caída inusual de unos 300.000 kilómetros cuadrados durante seis días de agosto. La NASA y el NSIDC publicarán el máximo antártico de 2026 cuando confirmen que el crecimiento estacional ha terminado.Arctic sea ice reached its yearly minimum extent on Sept. 12, 2026, @NASA and @NSIDC report.
— NASA Earth (@NASAEarth) September 23, 2026
The ice covered 1.78 million square miles, making it the 10th-lowest in the satellite record, tied with 2008, 2010, and 2025. https://t.co/RGqNQjD5hJ pic.twitter.com/r0br8gZQ6K