¿Por qué ya no me puedo concentrar?

Es una queja muy común: "ya no me puedo concentrar", "empiezo a leer y a la segunda página ya estoy en otra cosa", "antes veía una película completa sin agarrar el celular".

Mucha gente lo dice con culpa, como si fuera un defecto personal. O con miedo, pensando que algo anda mal con su memoria. Casi siempre es otra cosa.
Gloria Mark, investigadora de la Universidad de California en Irvine, lleva unos veinte años midiendo cuánto tiempo pasa la gente frente a una misma pantalla antes de cambiarse a otra. A principios de los 2000 el promedio era de unos dos minutos y medio. En sus estudios más recientes anda alrededor de 47 segundos.

Hay que leer bien ese dato. No quiere decir que el cerebro humano ya no pueda poner atención más de 47 segundos. Lo que mide es cuánto tardamos en brincar de una ventana, una app o un documento a otro. Pero sí dice mucho de cómo estamos trabajando y viviendo: cambiando de cosa todo el tiempo.

Hay otro hallazgo de su trabajo que vale la pena: buena parte de esas interrupciones no vienen de afuera. No es solo que suene el teléfono. Muchas veces nadie nos interrumpió; fuimos nosotros los que nos fuimos a revisar el correo, el WhatsApp o a ver "algo rapidito".

¿Por qué hacemos eso?

Una parte tiene que ver con lo que ya platicamos en esta columna sobre los hábitos. Revisar el celular se repite tantas veces al día, en tantos lugares, que se vuelve casi automático. Otra parte tiene que ver con cómo están hechas las aplicaciones: cada vez que las abrimos puede haber algo nuevo, y esa posibilidad es justo lo que nos hace regresar. Y hay otra parte más incómoda de admitir: a veces agarramos el teléfono para escaparnos un ratito de algo que se nos está haciendo pesado, aburrido o difícil.
El problema no es cada revisada. El problema es lo que cuesta regresar. Cada vez que cambiamos de tarea, el cerebro tiene que soltar lo que estaba haciendo y después retomarlo, y eso gasta energía. Por eso a veces uno termina el día agotado sin sentir que avanzó en nada. No es flojera. Es que estuvimos arrancando y parando todo el día.
[VERIFICAR Y AJUSTAR: si quieres, aquí va algo que veas en consulta. Por ejemplo, gente que llega preocupada por su memoria o pensando que tiene un problema de atención, y al revisar cómo es su día resulta que casi nunca tiene un rato sin interrupciones. Escríbelo como lo dirías tú; si no aplica, borra este bloque.]
Entonces, ¿qué hacemos? No le voy a recomendar que tire su celular. No es realista y además lo necesitamos para trabajar. Pero sí hay cosas que ayudan.
Cuando necesite concentrarse de verdad, deje el teléfono en otro cuarto. No boca abajo en la mesa: en otro lado. Si está a la vista, es mucho más fácil caer.

Trabaje en una sola cosa por ratos cortos. Veinte o treinta minutos en una tarea, sin abrir nada más, y luego sí revise lo que quiera. Es más fácil cumplir eso que prometerse "ya no me voy a distraer".

Fíjese en qué momento agarra el teléfono. No para regañarse, solo para darse cuenta. ¿Lo tomó porque sonó, o porque lo que estaba haciendo se puso difícil? Esa diferencia dice mucho.

Y quite notificaciones. Casi ninguna es urgente, y las que sí lo son van a encontrar otra forma de llegarle.

La atención se entrena, como casi todo en el cerebro. Si llevamos años cambiando de cosa cada minuto, es normal que al principio cueste quedarse en una sola. No quiere decir que ya no pueda. Quiere decir que le falta práctica, y que va a mejorar si le da la oportunidad.

Ahora, si la dificultad para concentrarse es muy fuerte, viene de mucho tiempo atrás o ya está afectando el trabajo, la escuela o las relaciones, vale la pena que lo revise un profesional. A veces sí hay algo más de fondo, y es mejor saberlo.

Karla Cassio
Maestra en Psicología Humanista | Directora de Fundación DEAS / Especialisita en Neurofeedback

Entre Neuronas es un espacio dedicado a acercar la psicología y la neurociencia a la vida cotidiana, con el propósito de comprender mejor nuestra mente y promover una cultura de salud mental basada en evidencia.


Fuentes
• Mark, G. (2023). Attention Span: A Groundbreaking Way to Restore Balance, Happiness and Productivity. Hanover Square Press.
• González, V. M. y Mark, G. (2004). "Constant, constant, multi-tasking craziness": managing multiple working spheres. Proceedings of CHI 2004.

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