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Asesinan a sacerdote Román de la Cruz Hernández en Hidalgo; Episcopado exige justicia

El sacerdote Román de la Cruz Hernández, párroco de la comunidad de Santa Cruz, en Huejutla, Hidalgo, fue asesinado el pasado 15 de septiembre; su cuerpo fue localizado en un tramo carretero de la sierra hidalguense. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) confirmó el homicidio y exigió a las autoridades esclarecer el crimen.   De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo del religioso fue encontrado sobre la carretera Tolago-Tetlapaya, en el municipio de Lolotla, cerca de los límites con Tlanchinol. Autoridades estatales informaron que presentaba lesiones producidas por proyectil de arma de fuego.   Junto al cuerpo fue localizado un mensaje cuyo contenido no ha sido revelado oficialmente. La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo mantiene abierta una investigación y, hasta el momento, no ha informado públicamente cuál sería el móvil del homicidio.   Episcopado condena el asesinato   Tras conocerse el crimen, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su indignación y tristeza y manifestó su solidaridad con la Diócesis de Huejutla, familiares, amigos y feligreses del sacerdote.   La CEM pidió que las autoridades lleven a cabo una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido y que el homicidio no quede impune.   La Diócesis de Huejutla también se pronunció sobre el asesinato y pidió evitar especulaciones mientras las autoridades realizan las investigaciones correspondientes.   El obispo José Hiraís Acosta Beltrán hizo además un llamado a construir una cultura de paz y reconciliación frente a la violencia.   Investigación permanece abierta   Román de la Cruz Hernández tenía 48 años y se encontraba al frente de la parroquia de Santa Cruz, perteneciente a la Diócesis de Huejutla.   Hasta ahora las autoridades no han reportado públicamente personas detenidas por el homicidio ni han dado a conocer las posibles líneas de investigación.   La muerte del sacerdote ha provocado consternación entre la comunidad católica de la región, mientras autoridades eclesiásticas insisten en que las investigaciones permitan determinar las circunstancias del crimen y llevar ante la justicia a los responsables.  
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