Un lago artificial ubicado dentro de un centro comercial de Mérida fue aislado por autoridades de Yucatán luego de que se detectara la presencia de Naegleria fowleri, microorganismo conocido como la “ameba comecerebros”. En ese mismo lugar trabajaba un instructor de wakeboard de 33 años que murió tras contraer una infección asociada con este organismo.
Las actividades acuáticas que se realizaban en el lago fueron suspendidas y el acceso al sitio quedó restringido mientras se llevan a cabo las investigaciones para determinar el origen de la ameba y establecer las acciones necesarias para retirarla del cuerpo de agua.
El Gobierno de Yucatán también inició una revisión sobre las condiciones de mantenimiento del lago y el cumplimiento de las normas relacionadas con la calidad del agua. Las autoridades señalaron que las empresas responsables podrían enfrentar sanciones si se detectan irregularidades.
¿Quién es la víctima de la ameba "comecerebros" en Yucatán?
La víctima, de 33 años, se desempeñaba como instructor de wakeboard, deporte acuático extremo en el que las personas se deslizan de pie en una tabla mientras una lancha la arrastra por el agua. Su muerte se relaciona con una infección causada por N. fowleri, un organismo que puede provocar meningitis amebiana primaria (MAP) cuando ingresa al cuerpo a través de la nariz y alcanza el cerebro, según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
Se trata de una enfermedad extremadamente poco frecuente, pero con una elevada tasa de mortalidad. Este caso representa la primera muerte de una persona por estas causas en Yucatán, de acuerdo con la información disponible.
A través de un comunicado, autoridades de Yucatán confirmaron que la meningoencefalitis por N. fowleri no se transmite de persona a persona ni se adquiere al beber el agua. Además, aseguraron que actuarán con todo el peso de la ley y estricto apego a derecho. "Quien haya incumplido la normativa sanitaria será sancionado. La salud de las y los yucatetcos está primero", añadieron.
La ameba prolifera en agua dulce estancada y cálida, especialmente entre 35 y 46 grados Celsius, mientras que en los cuerpos de agua naturales con corriente y con temperatura que ronda entre los 24 y 26 grados, las condiciones son menos favorables para su desarrollo.
N. fowleri ingresa al cuerpo humano cuando el agua contaminada entra por la nariz al nadar, bucear o sumergirse y los primeros síntomas de infección incluyen dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito, tal y como dio a conocer el Gobierno del estado de Yucatán.
Es necesario destacar que la MAP es una infección que se diagnostica con pruebas de laboratorio que incluyen:
• Prueba de reacción en cadena de polimerasa, la cual detecta la presencia del microorganismo en el líquido cefalorraquídeo o el tejido del paciente infectado.
• Prueba de inmunohistoquímica y tinción de inmunofluorescencia indirecta, que utiliza anticuerpos específicos contra N. fowleri para detectar la ameba.
• Visualización directa de líquido cefalorraquídeo bajo un microscopio; el microorganismo es identificable en frotis o cultivos de esta sustancia usando una tinción con hematoxilina y eosina, ácido periódico de Schiff, tricoma, Giemsa o Wright-Giemsa.