El gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, abrió la discusión sobre una posible intervención del Estado en sectores estratégicos al plantear la nacionalización de bancos y empresas navieras y asegurar que la palabra “expropiación” no debe considerarse un término prohibido en México.El mandatario emanado de Morena sostuvo que existen circunstancias en las que el Estado puede recurrir a este tipo de mecanismos cuando se encuentra de por medio el interés público.“Expropiación no es palabra maldita”, expresó Castro Cosío al abordar la posibilidad de que determinadas actividades económicas pasen a manos del Estado.Plantea nacionalización de bancos y navierasEntre los sectores mencionados por el gobernador se encuentran el financiero y el transporte marítimo, al referirse específicamente a bancos y navieras.Sus declaraciones adquieren relevancia por tratarse de un gobernador perteneciente a Morena, partido que actualmente encabeza el Gobierno federal, aunque lo expresado por Castro Cosío corresponde a un posicionamiento personal y no implica, por sí mismo, que exista una iniciativa o política del Gobierno de México para nacionalizar esas industrias.Una eventual expropiación o nacionalización tampoco podría concretarse únicamente a partir de la decisión de un gobernador, pues tendría que sujetarse al marco constitucional y legal aplicable.“Expropiación no es palabra maldita”Castro Cosío defendió el concepto de expropiación y recordó con su posicionamiento una herramienta que el Estado mexicano ha utilizado en diferentes momentos de su historia.El término tiene una fuerte carga histórica en México debido a procesos como la expropiación petrolera de 1938 y la nacionalización bancaria decretada en 1982.Las declaraciones podrían generar discusión entre sectores políticos y empresariales, particularmente por la importancia que tienen la banca privada y las compañías de transporte marítimo para la actividad económica.Por ahora, no se ha informado de una propuesta legislativa formal para nacionalizar bancos o navieras derivada de las declaraciones del gobernador, por lo que sus palabras deben entenderse como un planteamiento político y no como el anuncio de una expropiación inminente.El posicionamiento de Víctor Castro abre, sin embargo, un nuevo debate sobre los límites de la participación del Estado en actividades económicas consideradas estratégicas y el papel que la iniciativa privada debe mantener en esos sectores.