La película danesa Woman Unknown, dirigida por May el-Toukhy, se convirtió en la gran triunfadora de la edición 83 del Festival Internacional de Cine de Venecia al obtener el León de Oro a Mejor Película, además de la Copa Volpi a Mejor Actriz para Mathilde Arcel.
El reconocimiento supone un triunfo especialmente significativo para el cine danés y para la representación femenina dentro del certamen, pues el-Toukhy fue la única realizadora en solitario entre las producciones que participaron por el máximo galardón. Durante la inauguración del festival, la presidenta del jurado, Maggie Gyllenhaal, ya había cuestionado la escasa presencia de directoras en la competencia oficial.
Tras anunciarse el resultado, Gyllenhaal rechazó que el premio respondiera a una decisión política o de género y aseguró que el jurado eligió la cinta por sus méritos cinematográficos. La directora, por su parte, aprovechó su discurso para señalar la falta de igualdad de oportunidades para las realizadoras y destacó su interés por rescatar historias de mujeres que han permanecido invisibles en la historia.
Woman Unknown está ambientada en Dinamarca después de la ocupación nazi y sigue a Marie, una joven empleada doméstica que está por casarse con su adinerado patrón. Su futuro se ve amenazado cuando reaparece un hombre dispuesto a revelar la relación que ella mantuvo con un soldado alemán durante la guerra.
La historia aborda las represalias y humillaciones sufridas por mujeres acusadas de mantener vínculos con las fuerzas de ocupación y convierte ese contexto histórico en un drama sobre la culpa, la supervivencia, las diferencias de clase y la violencia ejercida sobre el cuerpo femenino.
El trabajo visual de el-Toukhy también fue uno de los elementos más destacados de la producción. La realizadora ha citado como influencia al cineasta danés Carl Theodor Dreyer, cuya película Ordet ganó el León de Oro en 1955. Con este triunfo, Woman Unknown se convierte en una de las escasas producciones danesas que han alcanzado el máximo reconocimiento de Venecia.
El otro gran nombre de la noche fue Mathilde Arcel, quien recibió la Copa Volpi a Mejor Actriz por su interpretación de Marie. El logro adquiere mayor relevancia porque se trata de su primer papel protagonista en una película y de su primera participación en un festival cinematográfico de esta magnitud.
Su actuación convenció de manera unánime al jurado y la colocó inmediatamente entre las figuras a seguir del cine europeo. La actriz había desarrollado hasta ahora buena parte de su carrera en televisión y teatro en Dinamarca.
La edición 2026 también reconoció a Possible Love, de Lee Chang-dong, con el Gran Premio del Jurado; Ilya Khrzhanovsky obtuvo el León de Plata a Mejor Director por Dau; mientras que el documental NAZA, de Yuval Abraham y Rachel Szor, recibió el Premio Especial del Jurado. John Malkovich ganó la Copa Volpi a Mejor Actor por Wild Horse Nine.
El cierre del Festival de Venecia dejó así una imagen simbólica: una edición que comenzó con cuestionamientos sobre la limitada presencia de mujeres detrás de la cámara terminó con May el-Toukhy levantando el León de Oro gracias a una historia precisamente centrada en las mujeres olvidadas por la historia.