Contra Paradigma
Por Esteban Davila Ruiz
“Die spezifisch politische Unterscheidung, auf welche sich die politischen Handlungen und Motive zurückführen lassen, ist die Unterscheidung von Freund und Feind»
CARL SCHMITT
Recuerdo una asamblea que tuvo origen en el otoño del 2017 en la ciudad de Ratisbona al sur de Alemania donde el CDU partido representado en aquel lugar por Angela Merkel tuvo como objetivo afianzar a los votantes y sobre todo corregir aquella militancia en un contexto donde la inmigracion siria se hizo muy presente. Alemania y sobre todo el sur siempre ha tenido una consolidación hacia los valores cristianos, demócratas y tradicionales. No por nada el dialecto del bayrisch es más hablado que el propio alemán estándar o llamado Hochdeutsch proveniente de lugares de Hannover. Nuremberg que también se encuentra en esta región federal fue un gran bastión del nazismo al igual que Munich, Passau, Augsburg y Bamberg. La rica historia de la Germania de Tacito quien en sus escritos reflexionaba sobre las tribus germanas durante el imperio romano, fue trascendental para estas secciones del país, es más, fue el mismo Himmler que mientras era criador de pollos leía en tiempos libres a este romano.
Durante las guerras napoleónicas y más allá de ello la ideología política siempre se enfoca en el catolicismo, el espíritu burgués y artístico al nivel de Wagner en Bayreuth lo cual siendo un punto donde la cultura era más que fuerte e independiente, se volvió la cara de Alemania cual mariachi representa a México. Siendo este el lugar, Ratisbona centro de Baviera, aun allí, la AFD previa las elecciones o también llamadas Wählen, era muy vapuleado y para nada tolerado. Cada publicidad impresa y colocada en los postes era destruida por la misma ciudadanía. La memoria histórica y la conciencia política no le daban ningún espacio. No obstante, escuchando las opiniones de los alemanes, no veía mas que las consecuencias que Samuel Huntington en su libro El choque de las civilizaciones predicaba. Ya no era un tema económico, sino de percepción, de estética, de amenaza y miedo. En aquel momento la AFD logró apenas la votación para poder ser representada ante el Bundestag. Los años fueron pasando y alemania sorteo diversas crisis, desde la invasion a Ucrania, los problemas de inimgración con Turquía, el islam y la ola de violencia causada por detonadores culturales y para anda politicos. Fue tal el punto que previo a la pandemia, los alemanes nacidos y de padres nacionalizados nunca pudieron integrarse pues nunca fueron echter deutsch o alemán verdadero simplemente por su color de piel, procedencia étnica o segundo idioma.
Alemania empezó a tener tropiezos ante ello pero en diferentes escalas. En donde se marcaba más el racismo y la xenofobia fue en ciudades como Chemnitz popular por ser bastión de neonazis, aquellos que viven la Alemania Que fue parte de la unión soviética han experimentado un retroceso y lento progreso económico de lo que fue la parte occidental gobernado por USA, Gran Bretaña y Francia. Quienes después del Plan Marshall buscaron reconstruir con préstamos en billones de dólares la economía con intención de que las ideas comunistas no traspasaran como ya había sucedido en Grecia y Turquia teniendo miedo al efecto Domino.
Del otro lado la URSS solo buscaba venganza y control de la industria, y así fue; la parte oriental no tuvo más crecimiento que la explotación de los recursos, la industria, minería y electricidad, Alemania oriental no era más que un botín, consecuencia de los agravios a la Rusia comunista. Cuando la unión soviética cae, y con ella el muro, la STASI y otras formas de control político, los alemanes empiezan una transición a un modelo económico poco conocido, estas personas ahora son padres y también abuelos de estos jóvenes neonazis que apoyan la extrema derecha en la alemania oriental, donde hace pocos días tuvieron una gran aceptación política.
La victoria de la AFD ya estaba prevista hace décadas, el error de la Alemania contemporánea fue de no proveer de mayor atención económica y comercial a aquella región, a la falta de mano de obra cualificada se busco importar turcos para hacer una economia mas dinamica y posteriormente a cualquier extranjero cualificado derivado del déficit de población. A la fecha Alemania necesita más de cuatrocientos mil extranjeros al año para llenar los espacios vacíos que deja la emigración a Sudamérica, España, o paises nordicos. Como es natural, los locales empiezan a notar ese choque de culturas con los inmigrantes y los conflictos avanzan desde el discurso de odio alimentado por un grupo político. que si bien tiene una ideología marcada no tiene otra búsqueda que regresar a una Alemania del 2006 y favorecer el sector de la burguesía nacional, ante los golpes comerciales de China, Medio Oriente y Rusia. Por su parte los partidos opositores como die Linke no pudieron usar lo pragmático de la política o quizás se confiaron demasiado -tendré que revisar con más contactos allá- pues optaron por una falsa representación del votante alemán, simplemente sus candidatos eran lo menos esperado por un grupo etario que sin dudas en el 2017 lo hubiera votado, pero debido al hartazgo de las ideologías llamadas woke o progresistas sobre aspectos internos de la vida privada fueron desplazando el discurso de la izquierda que es la representación laboral. Ahora los temas eran otros, el lenguaje, la libertad sexual y el victimismo constante que la derecha supo explotar. Sain más que agregar por el momento, vienen más estados por caer sobre todo al sur. Decía un grupo de indie alemán.
“Und jetzt postest du begeistert
Das Grünen-Wahlergebnis aus deinem Kiez
Und "Nazis raus!" ruft es sich leichter
Da, wo es keine Nazis gibt
Doch Wittenberg ist nicht Paris”
(Y ahora públicas con entusiasmo los resultados electorales del Partido Verde de tu barrio. Y es más fácil gritar "¡Fuera nazis!" donde no hay nazis. Pero Wittenberg no es París).
Esperamos que la sociedad alemana presionen a sus partidos para tener mejores productos políticos.