En los tiempos de los cavernícolas, cuando sobrevivir era un reto, la única ley que importaba era la de los más fuertes y capaces ganan, por lo que buscaban demostrar su valor e imponerse. Todos excepto el joven Gungo.
Al ser el hijo de Narizok, el jefe de su tribu, no tiene preocupaciones por nada, es respetado y se ve como el futuro líder por herencia, lo que lo lleva a ser un tanto perezoso y conformista.
Pero al quedar exhibido como alguien débil es enviado al exilio, donde recibirá un golpe de realidad a lo largo de la película Gungo y los Juegos Cavernícolas, animación mexicana que llega hoy a cines con un mensaje de confianza e inspiración, principalmente para los niños.
"Cuando eres joven no valoras mucho lo que tienes, en dónde naciste, la familia que te tocó. Como son cosas que uno no decide, a veces le pierdes valor y te quejas de cosas muy tontas. Gungo tiene una visión muy similar y podemos ver cómo él avanza y aprende lo importante que es lo que tenía.
"También cómo tiene que sacarle provecho tanto a sus talentos que no conoce como a los que tiene. Yo viví eso al madurar, como cualquier persona, nadie más sabe el talento que tienes más que tú", valoró en entrevista el youtuber Ricky Limón, quien da voz al protagonista.
En la tierra de los exiliados el muchacho se encuentra con personajes incomprendidos, como Aysitú (con voz de Daniel Sosa), que por su tamaño impone poco, pero realmente es un inventor. Por su brillantez desdeña a los demás porque los cree unos brutos.
También está la atlética Yahi, quien siguió a su padre al exilio. Es una amante de la pintura rupestre, pero por cómo creció desconfía de todos.
Gungo deberá sacar lo mejor de esos compañeros para ganar los juegos de los cavernícolas, una especie de olimpiadas para demostrar su valor en disciplinas como levantamiento de mamut, lanzamiento de marido y luchas de olor.
"Es una responsabilidad muy grande, los niños chiquitos todo lo absorben, lo que ven en internet se van por ese camino. Hay niños que lo van a ver y decir: 'Voy a creer en mí'", reflexionó la creadora de contenido Karen Torres, intérprete de Yahi.
Los actores de doblaje, entre los que se también está Silvia Navarro como la madre de Gungo, subrayaron el orgullo que sienten al ver una animación nacional llena de calidad, con el sello de los creadores de Huevocartoon.
"Estamos acostumbrados a doblar proyectos de Estados Unidos que, de alguna manera, son mensajes colonizadores. En esta película sentí que todo fluye porque es mi gente, son nuestras ideas, diseños", opinó Humberto Vélez, voz de Narizok.
"Desde la creación, la idiosincrasia, todo se siente rico y mexicano. Este es un elenco muy interesante que reconoce el pueblo mexicano y que merece una oportunidad. Es donde nos podemos sentir nosotros", añadió Mario Filio, que es Trompo.
CON SELLO NACIONAL
Han pasado 20 años desde el estreno de Una Película de Huevos, pero Gabriel y Rodolfo Riva Palacio ven su huella en Gungo..., la culminación del proyecto del estudio Huevocartoon por crear narrativas animadas 100 por ciento mexicanas.
La cinta conjuga los elementos técnicos y artísticos que la franquicia ha desarrollado, los cuales reflejan la evolución de la animación nacional frente a estándares internacionales.
"Hemos tratado de generar una franquicia que se sienta latina, cercana, pero con un nivel de calidad elevado porque estamos acostumbrados al cine norteamericano y ese es el estándar. Si no llegas (a ese estándar) la gente no te perdona. Esta es la culminación de 26 años, en todos sentidos, es el mejor trabajo que hemos hecho", dijo Rodolfo.
Aunque concibieron la historia hace años, terminó por evolucionar para la actualidad y así hablarle directamente a las infancias actuales, tan inmersas en redes sociales y en constante comparación con otros.
"Queríamos reflejar esta crisis de identidad de las nuevas generaciones donde no descubren sus verdaderos potenciales", añadió el realizador.