'Cumpliré 40, el 4 de octubre, y creo que la década de los 30 fue la de los mejores 10 años que tuve. Siento que empecé a filtrar cosas, hice a un lado lo que no me gustaba'
Dentro de un mes, Yuridia llegará al "cuarto piso", pero no puede sentirse más serena y tranquila.
"Cumpliré 40, el 4 de octubre, y creo que la década de los 30 fue la de los mejores 10 años que tuve. Siento que empecé a filtrar cosas, hice a un lado lo que no me gustaba. Hubo cosas que no me importaban y se volvieron mi top en la vida, y empecé a luchar por lo que quería. Tenía a mi hijo, y luego, a mis 36 llegó Benicio, y el año pasado vino Noah Valentín. No hay nada más hermoso que mi familia y mi trabajo", contó, en entrevista telefónica.
La finalista de la cuarta generación de La Academia, un fenómeno mediático por sus controversias en el reality show de TV Azteca, por sus romances y canciones, goza un equilibrio que no cambia por nada.
Casada con Matías Aranda, padre de sus dos niños pequeños, aseguró que sus prioridades han cambiado y acepta la madurez como mujer, madre, cabeza de familia y artista.
"Las cosas que antes me importaban, ya no. Ya no hago caso al bullicio de la gente. Hago lo que me sale del corazón y no me importa lo que digan. Creo que lo único que tengo que demostrar es que mis prioridades son las cosas que me importan y nada más".
Tras su primer sold out en el Estadio GNP, con otro para hoy, Yuridia define la relación con su primogénito, Phoenix Alejandro, como la de un entrañable y fiel compañero, pues ha estado con ella en escenarios grandes y pequeños. En las buenas y en las malas.
Hace tiempo su hijo se volvió viral al llorar de emoción cuando la vio con lleno total en la Plaza de Toros, acompañándola como guitarrista. Ella se sigue conmoviendo por la profunda conexión entre ambos.
"Es que él me ha visto crecer. Siento que tengo una historia muy especial. Lo tuve cuando tenía 20 años, le he visto crecer conmigo. Le tocó ver todas mis batallas, mi carrera, empezar de cero.
"Lo que veía eran momentos divertidos, para él era una aventura, pero lo que nos une es mágico y único, porque yo fui mamá soltera con él y es algo que sigue estando presente", narró quien anoche comenzó, en la CDMX, su gira Las Cartas Sobre la Mesa.
Aunque ya no toca con ella, Phoenix sigue apegado a su madre. Ahora se abre camino como intérprete de corridos tumbados.
"Ya va a cumplir 20 años. Yo ya aprendí a soltar, ya estoy en la etapa de aceptar que ya no es mi bebé, que es un adulto, y es muy serio con sus temas personales.
"No hablo mucho de sus cosas personales, pero no me presenta a nadie hasta que sabe que va en serio, que está enamorado, y me da mucha felicidad que está en sus propios proyectos", afirmó.
Seguramente, dijo la intérprete de "Amigos No, Por Favor", Phoenix se emocionará más al verla llenar el estadio y lo que sigue en la gira por México.
"Él hace sus propias canciones, tiene sus propias ideas, me recuerda mucho a mi papá, que es muy soñador. La vida ha sido maravillosa conmigo y él ha sido un gran regalo. Estas cosas que me pasan, como la gira, los conciertos, son un asombro total".
Lo que preocupa a la sonorense... es su calzado.
"La presión siempre existe, pero trabajo con un gran equipo, con el que sé que podemos llegar muy lejos. A mí, la verdad, lo que me preocupa y en lo que me ocupo es de los zapatos", indicó, divertida, sobre sus shows de ayer y hoy.
"Hablo de los zapatos porque no es lo mismo que antes. Ya me canso, la verdad, y siento que los de la gira pasada se me acomodaron muy bien. Uso zapatos de tacón y me preocupa, pero me dice Matías 'nadie se fija en eso'. A lo mejor hago como Edén Muñoz, que salió en chanclas (a cantar)".