Diego Sebastián, el presunto homicida del músico Jonathan Meléndez y su familia, preparó el ataque, revelaron fuentes cercanas a las indagatorias.
Días antes, detallaron los informantes, le pidió a Gerardo, el otro detenido, que le consiguiera cinta adhesiva industrial, unos guantes negros de uso rudo y cinchos de plástico.
Además, le ofreció un buen pago en dólares para que lo acompañara al domicilio de las víctimas, en Zona Esmeralda, en el Municipio de Atizapán.
De acuerdo con sus primeras declaraciones, Gerardo desconocía las intenciones de Diego, pero aceptó.
Los reportes periciales refieren que el agresor utilizó un arma corta calibre 9 milímetros con silenciador, pero en la vivienda no fue localizada.
Aunque lograron escapar del residencial sin ser detectados por los vigilantes, los dos acusados fueron capturados casi 12 horas después.
Ambos permanecen en el Ministerio Público, mientras la Fiscalía trabaja en la integración del expediente para obtener y ejecutar la orden de aprehensión.
Diego y Jonathan eran socios de un negocio de arrendamiento de departamentos para estancias temporales.
Hasta el momento, el móvil apunta a una deuda de dinero en efectivo y criptomonedas, pero las autoridades mantienen abiertas otras líneas de investigación.
Mientras tanto, los cuerpos de las víctimas y su mascota fueron entregados a sus familiares durante esta madrugada en el servicio forense de la Fiscalía de Homicidios con sede en Tlalnepantla.
Jonathan, su esposa y su hija son velados en una funeraria en la Colonia Santa Mónica, en Tlalnepantla.
Mientras que su hijo mayor, quien sobrevivió, también fue entregado a los deudos y recibe acompañamiento de las autoridades.
El cuerpo de Aylen Romero, la empleada doméstica que trabajaba en casa del músico y su familia, fue trasladado a Chalco, donde se realizarán sus servicios funerarios.