Aguascalientes, AGS; Organizaciones defensoras de los animales acudieron este miércoles a la Dirección General de la Fiscalía General del Estado de Aguascalientes (FGEA) para solicitar una audiencia con el fiscal Manuel Alonso García y pedir que se revisen las investigaciones relacionadas con denuncias de maltrato animal, particularmente aquellas en las que presuntamente están involucrados elementos policiacos.
La solicitud fue presentada por representantes de Ángeles con Patitas, Fortaleza Animal y CODAM, quienes señalaron que existe un número importante de carpetas de investigación por el delito de maltrato animal que, a su consideración, presentan avances insuficientes.
El caso que motivó principalmente la movilización fue la muerte de Canelo, un perro que fue baleado la noche del 31 de agosto en la calle Juan Sarabia, en la colonia Insurgentes.
De acuerdo con la versión proporcionada por la familia y retomada por las organizaciones, una unidad de la Policía Estatal llegó al lugar alrededor de las 20:36 horas. Dos elementos descendieron y un perro que no fue Canelo -un chihuahua, según afirman- se acercó a una mujer policía, a quien habría tomado brevemente del pantalón antes de soltarla.
Los denunciantes aseguran que, posteriormente, un elemento masculino sacó su arma y disparó contra Canelo -quien se encontraba ladrando-, provocándole la muerte. Afirman que el disparo ocurrió a corta distancia y que el proyectil habría impactado en la cabeza del animal.
Las organizaciones señalaron que el hecho ocurrió frente a niñas y otros civiles, quienes intentaron intervenir para proteger al perro.
Además, sostienen que durante el retiro del cuerpo se registraron empujones por parte de elementos policiacos y que algunos menores habrían resultado lesionados. También afirmaron que el disparo habría rebotado cerca de los niños presentes.
Las asociaciones cuestionaron la justificación de que los agentes hubieran sido atacados por el perro. Según lo expuesto durante la atención a medios, no se les ha mostrado evidencia de una mordida ni de lesiones sufridas por los policías.
Incluso, señalaron que Canelo ya no tenía dientes y que previamente habría sido víctima de agresiones. De acuerdo con los denunciantes, el animal era objeto de maltrato constante y presuntamente había sido atacado anteriormente con gas lacrimógeno y mediante lesiones que le provocaron la pérdida de un ojo.
Otro de los puntos denunciados es el destino del cuerpo de Canelo. Las organizaciones aseguran que el cadáver no se encuentra en el antirrábico y sostienen que los elementos policiacos lo retiraron del lugar sin aplicar el protocolo correspondiente. Según su versión, el cuerpo habría sido trasladado en una patrulla y posteriormente abandonado.
Las asociaciones informaron que acompañaron a la propietaria de Canelo para presentar la denuncia correspondiente. Señalaron que la mujer tiene temor de posibles represalias por parte del elemento al que identifican como agresivo.
La denuncia, según explicaron, contempla señalamientos por maltrato y crueldad animal, la muerte del perro, la desaparición o retiro de su cuerpo, así como presunto abuso de autoridad.
Las organizaciones solicitaron al fiscal Manuel Alonso García que las reciba para exponerle directamente el caso y otros expedientes de maltrato animal, incluidos aquellos en los que aparecen señalados agentes policiacos.