El viaje a Moscú que realizó esta semana el director de la CIA, John Ratcliffe, estuvo precedido por nueva información de inteligencia estadounidense que advierte que el Kremlin considera debilitado a Estados Unidos por la guerra con Irán y ve una oportunidad para intensificar sus acciones contra intereses estadounidenses y sus aliados en Europa, de acuerdo con dos personas familiarizadas con el asunto. La evaluación de inteligencia, reportada por The Washington Post, señala que Moscú percibe que el conflicto con Irán ha distraído recursos y atención de Washington, al tiempo que ha reducido algunas de sus capacidades militares disponibles para Europa. Ese diagnóstico ha elevado la preocupación entre funcionarios estadounidenses y europeos de que el Presidente ruso, Vladimir Putin, pueda aprovechar la coyuntura para poner a prueba la capacidad de respuesta de la OTAN. En ese contexto ocurrió el viaje secreto de Ratcliffe a Moscú, donde se reunió con funcionarios de los servicios de inteligencia rusos. De acuerdo con reportes estadounidenses, el jefe de la CIA advirtió sobre las consecuencias de una eventual agresión contra territorio de la OTAN.