ake Reiner concedió esta semana su primera entrevista desde el asesinato de sus padres, Rob y Michele Reiner, ocurrido en diciembre pasado en su casa de Los Ángeles, y aunque evitó hablar a detalle sobre su hermano menor, Nick Reiner, confirmó que no han tenido comunicación desde entonces.
En declaraciones a ABC7 Los Ángeles, Jake prefirió no revelar cuáles son actualmente sus sentimientos hacia Nick?, de 32 años, ni comentar sobre el avance del proceso judicial en su contra o sobre la posibilidad de hablar con él en el futuro.
Nick Reiner fue acusado de dos cargos de asesinato luego de que sus padres fueran encontrados apuñalados en su vivienda, un caso que ha dejado a la familia enfrentando una situación que Jake asegura que todavía le resulta imposible comprender.
"Para mí, se manifiesta en ira. Se manifiesta en rabia, en lo injusto que fue todo esto, en cómo no tuve voz ni voto en lo que pasó", declaró Jake, quien reconoció sentirse frustrado por no haber podido hacer nada para evitar la tragedia.
"No pude evitarlo. No tuve opción. Simplemente tengo que aceptar la realidad. Y para mí, esa es una de las partes más exasperantes de todo esto", agregó.
El hijo de Rob y Michele Reiner también admitió que, pese a cualquier explicación que pueda surgir durante el proceso, nunca logrará entender por qué ocurrió el asesinato de sus padres.
"Nunca lo entenderé. No me importa cómo me lo expliquen. No me importan los hechos que salgan a la luz. Nunca entenderé por qué sucedió esto", afirmó.
Antes del asesinato, Nick había hablado públicamente sobre sus problemas de adicción y salud mental, además de trabajar junto a su padre en la película Being Charlie, estrenada en 2015 y basada libremente en sus propias experiencias.
Jake recordó que sus padres nunca dejaron de intentar ayudar a Nick, incluso durante los momentos más complicados, y destacó que resulta difícil dimensionar una tragedia de esta magnitud hasta que se vive en carne propia.
"Nadie entiende realmente lo que es pasar por algo así hasta que lo vive. Han pasado ocho meses. A la vez, parecen ocho años", reconoció Jake, quien describió el paso del tiempo como una experiencia contradictoria.
"Y también parecen ocho minutos, porque cada vez que me despierto, recuerdo mi realidad", concluyó.