espectáculos

La Captura: Acción basada en hechos reales

Herrera está bien a secas. Mucho más interesante e intenso, es el papel de Noé Hernández, quien hace imposible el leer a Rosales, dotándolo de atinada ambigüedad

La presión, corre. La paciencia, gatea. En las películas de acción, la urgencia es parte de la ecuación narrativa, pero también la inmediatez necesita un respiro y pausa, el trote antes del galope. Veamos el caso de La Captura.    2016, Los Mochis. El comandante Carmona (Alfonso Herrera), trata de hacer su vida familiar lo más normal posible, un nuevo bebé llegará y, para juntar dinero, acepta un turno nocturno. Todo va a cambiar.    Inspirado en hechos reales, el filme nos inserta en un territorio como tantos en México, que oscila entre el intento de cotidianidad -el trabajo, la farmacia, la escuela- con una profunda hostilidad. Una zona marcada por el narcotráfico y el crimen.    Para ello nos lleva a la vida de un hombre común, enfrentado a circunstancias extremas.    La captura del título, resulta interesante por la forma inesperada en que ocurre. Pero por el perfil del capturado, el hombre más buscado, obliga a enfrentarse a una misión imposible: una comarca plagada de informantes, un pueblo entero que conspira.    Así pues, hay montones de corretizas y balazos. Se aprecia la buena producción, lucen las armas, soldados, las secuencias bien montadas. La fotografía expansiva de planicies, donde no hay dónde esconderse de las balas.    El quid está en tratar de aportarle profundidad psicológica a los protagonistas. Será el tiempo ajustado, el guion que se hace delgado con una premisa que se alarga; sentimos que el dilema del comandante, enfrentado a un tremendo narco, nos queda un poco a deber. Había mayor oportunidad para escarbar.    En ese sentido, Herrera está bien a secas. Mucho más interesante e intenso, es el papel de Noé Hernández, quien hace imposible el leer a Rosales, dotándolo de atinada ambigüedad, de una posible duplicidad.    Pero quizá, el obtener delicados arcos narrativos, o pausa reflexiva no es el objetivo de la película. Lo que se busca es acción, persecuciones e intensidad. Y eso sí, lo van a encontrar.
OTRAS NOTAS