Aunque estamos lejos del invierno y en plena temporada de calor, las enfermedades respiratorias siguen circulando con fuerza en San Luis Potosí. De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica Semana 31 de 2026 de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, con datos hasta la semana 30, solo en la última semana se registraron miles de casos.
Más de 5 mil contagios en siete días, aun sin invierno
El reporte confirma que la transmisión no se detiene en verano. En la última semana se contabilizaron 5 mil 170 casos nuevos de infecciones respiratorias agudas, dentro de un acumulado anual de 225 mil 963 casos en la entidad, de los cuales 97 mil 549 corresponden a hombres y 128 mil 414 a mujeres; esto demuestra que el riesgo persiste fuera de la temporada invernal.
En cuanto a faringitis y amigdalitis estreptocócicas, en la semana actual se reportaron 8 casos, con un acumulado de 537 casos en lo que va de 2026. Por su parte, las neumonías y bronconeumonías sumaron 63 casos en la última semana, alcanzando un total acumulado de 2 mil 665 casos en el año; mientras que los casos confirmados de COVID-19 por laboratorio muestran 5 casos en la semana actual y un acumulado de 44 casos en 2026.
¿Por qué nos enfermamos si no es invierno?
Aun en una etapa de altas temperaturas, los Servicios de Salud siguen atendiendo diariamente decenas de casos por padecimientos respiratorios; Daniel Noyola Cherpitel, director del Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y Biomedicina de la UASLP, explica que la razón está en la diversidad de virus que provocan estas enfermedades; algunos, como el de la influenza y el virus sincicial respiratorio, tienen una marcada preferencia por el frío, pero otros, como los rinovirus, mantienen una circulación constante durante todo el año.
Este año, además, se ha observado un comportamiento ligeramente diferente al habitual, posiblemente relacionado con el incremento en la movilidad internacional, como la que generó el Mundial de Futbol, al considerar que la llegada y el desplazamiento de personas de diferentes países puede modificar los patrones habituales de circulación de los virus y alterar los ciclos estacionales entre el hemisferio norte y sur. Sin embargo, aclaró que hasta ahora no se ha producido un impacto excesivo y que el periodo en el que se espera el aumento más importante continúa siendo el otoño, particularmente a partir de octubre.
La contaminación: el otro detonante que respiramos en SLP
A la circulación viral se suma un factor ambiental que agrava el panorama en la entidad y que también explica por qué seguimos enfermándonos en temporada de calor: la mala calidad del aire. De acuerdo con especialistas de la UASLP, la calidad del aire en la capital potosina atraviesa una situación alarmante y representa un riesgo constante para la salud, especialmente para las personas con asma y enfermedades respiratorias.
El doctor Rogelio Flores Ramírez, investigador de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y la Tecnología de la UASLP, ha señalado que la contaminación atmosférica se mantiene presente hasta en el 90 por ciento de los días del año, afectando principalmente a personas con asma, adultos mayores, niños y pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Los cambios ambientales por el calentamiento global, la contaminación y las sequías prolongadas están modificando la forma en que opera el sistema inmunológico de los potosinos, lo que favorece la aparición y el agravamiento de enfermedades alérgicas y respiratorias; entre los principales contaminantes detectados están las partículas PM2.5 y PM10, consideradas de las más dañinas. Las PM2.5 son partículas microscópicas que pueden ingresar profundamente en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo, y su exposición continua está relacionada con enfermedades respiratorias crónicas.
Además, diversos estudios documentan una mayor incidencia de enfermedades alérgicas en zonas urbanas que en áreas rurales, ya que los contaminantes alteran la superficie externa de los granos de polen y facilitan la liberación de sustancias alergénicas. Entre las principales fuentes de contaminación en la zona metropolitana se encuentran las ladrilleras, el crecimiento del parque vehicular, las emisiones industriales y la quema en tiraderos clandestinos.
La amenaza más seria: los bebés
El mayor riesgo en la próxima temporada lo enfrentan los menores de cinco años, y especialmente los bebés menores de un año, quienes pueden desarrollar infecciones graves por virus sincicial respiratorio al grado de requerir atención hospitalaria.
La buena noticia, es que ya hay protección en México; por primera vez, la temporada llegará con nuevas herramientas preventivas que ya están disponibles en México. Una de ellas es la vacunación materna, que consiste en inmunizar a la mujer durante el embarazo para que genere anticuerpos que posteriormente sean transferidos al bebé a través de la placenta, con aplicación recomendada entre las semanas 32 y 36 de gestación. La otra alternativa son los anticuerpos monoclonales de larga duración, que pueden administrarse directamente a los recién nacidos y brindar protección durante todo el periodo invernal con una sola aplicación.
La vacunación materna ya fue incorporada a los programas de vacunación del sector salud, lo que representa una noticia relevante de cara a la próxima temporada. La experiencia de países que han implementado estos programas con una cobertura amplia, como España en Europa y Chile en Latinoamérica, muestra que se han conseguido reducciones de entre 80 y 90 por ciento en las hospitalizaciones de bebés durante su primer año de vida por este virus.
El reto: que la protección llegue a todos
Para Noyola Cherpitel, el verdadero alcance de estas medidas depende de que puedan implementarse de manera amplia y alcanzar una cobertura elevada. La importancia radica en que el virus sincicial respiratorio constituye la principal causa de hospitalización por una infección de este tipo durante el primer año de vida. Por ello, ante la llegada de los meses de mayor circulación viral, el especialista consideró relevante que las familias conozcan que actualmente existen alternativas de prevención y, particularmente, que la vacunación materna ya está disponible dentro del sector salud.