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'Tendrán consecuencias', amagan a militares en Michoacán

Habitantes de la comunidad de Tinaja de Vargas, en el municipio de Tanhuato, Michoacán encararon y amagaron a elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano durante el operativo desplegado para capturar a líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).    Entre reclamos y gritos, decenas de mujeres encabezaron los reclamos frente al cerco militar instalado desde la madrugada alrededor de un inmueble ligado a Heraclio Guerrero Martínez, alias "El Tío Lako", jefe regional de la organización criminal.    A través de videos difundidos en redes sociales, se observa a las pobladoras confrontar al personal armado mientras el estruendo de aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana marcaba el sobrevuelo constante sobre la localidad.    Las manifestantes exigieron ingresar al predio asegurado para ver a sus familiares retenidos, argumentando la presencia de menores de edad en el sitio.    "Llevamos tres horas aquí, queremos que los dejen ver, quiero entrar, ya si no nos dejan salir por lo que quieran. De aquí afuera ve uno a los niños", recriminó una de las mujeres frente a los soldados en posición de resguardo.    La tensión aumentó conforme pasaron los minutos y los mandos militares mantuvieron el cierre de los accesos sin permitir el paso de los civiles.    "Nos hicieron creer una cosa, yo ahí adentro tengo a mi hijo y si mi hijo o mis sobrinos dicen que algo les hicieron nos vamos a ir hasta las últimas consecuencias, señores", advirtió una de las pobladoras durante la confrontación.    Las mujeres acusaron presuntos abusos de autoridad e irrupciones violentas en las viviendas del rancho durante las diligencias.    "No es cierto que no son delincuentes (nuestros familiares), ustedes son delincuentes con un uniforme la mera verdad, eso es lo que son", gritaron los manifestantes mientras realizaban llamadas a los números de emergencia para denunciar al personal castrense.    La comunidad de Tinaja de Vargas ubicada en la zona norte-occidente de Michoacán, mantiene un historial recurrente de oposición a la presencia de las fuerzas armadas y de base social en favor del grupo delictivo denominado Cártel Jalisco Nueva Generación, con asiento en la zona.    Para lograr su cometido, pobladores han acusado presuntos abusos de autoridad y han exigido de manera constante la salida del Ejército y de las bases de operaciones interinstitucionales instaladas en el municipio.    Este territorio, identificado como el principal centro de operaciones del "Tío Lako" ha registrado los últimos tres años casos de apología del delito como el desmantelamiento de castillos de pirotecnia con símbolos del CJNG durante las fiestas patronales y el reparto público de juguetes membretados con las siglas del cártel, entregados por hombres armados para ganar aceptación comunitaria.    La irrupción militar en el bastión delictivo derivó en la detención de nueve personas, entre ellas la hija y la pareja del cabecilla criminal, además del aseguramiento de arsenales, vehículos y explosivos.
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