El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, abandonó el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, donde permaneció recluido durante los últimos tres meses tras ser acusado por autoridades estadounidenses de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos, perteneciente al Cártel de Sinaloa.De acuerdo con registros del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos, Mérida Sánchez salió del penal el pasado 11 de agosto. Sin embargo, su salida no implica que haya recuperado la libertad, ya que podría permanecer bajo custodia federal en una ubicación reservada mientras continúan las negociaciones relacionadas con su caso.Audiencia fue aplazada sin nueva fechaEl movimiento ocurre después de que la audiencia de seguimiento programada inicialmente para el 4 de agosto fuera suspendida indefinidamente por la jueza federal Katherine Polk Failla, quien lleva el proceso en el Distrito Sur de Nueva York.La decisión ha sido interpretada como una señal de que las partes mantienen negociaciones activas, posiblemente encaminadas a un acuerdo de colaboración con las autoridades estadounidenses.Analizan incorporación como testigo colaboradorFuentes cercanas al proceso señalan que uno de los escenarios más probables es que Mérida Sánchez esté siendo preparado para integrarse al programa de testigos colaboradores del gobierno de Estados Unidos.Una situación similar enfrentan Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quienes permanecen bajo resguardo en ubicaciones confidenciales mientras avanzan sus procesos de cooperación con las autoridades federales.La defensa del exfuncionario sinaloense está encabezada por la abogada Sarah Rebecca Krissoff, exfiscal federal con experiencia en negociaciones de acuerdos de culpabilidad y colaboración judicial.Otro exfuncionario de Sinaloa también negocia con EUGerardo Mérida es el segundo exfuncionario de alto nivel de Sinaloa que se entrega a las autoridades estadounidenses dentro de la misma investigación.Previamente lo hizo Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración del gobierno estatal, quien tampoco fue ingresado a una prisión federal y desde mayo mantiene negociaciones para convertirse en testigo protegido.Ambos forman parte de una acusación presentada por fiscales estadounidenses contra diez exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.Caso deriva de investigación contra Los ChapitosLa acusación forma parte de una investigación más amplia iniciada por Estados Unidos contra el Cártel de Sinaloa, particularmente contra la facción de Los Chapitos, por delitos relacionados con el tráfico internacional de fentanilo.Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han revelado oficialmente los términos de una posible negociación con Gerardo Mérida Sánchez ni han confirmado si se integrará formalmente al programa de cooperación federal. El proceso judicial continúa abierto y se espera que en las próximas semanas se conozcan nuevos detalles sobre su situación legal.