Investigadoras del Programa de Seguridad Ciudadana (PSC) de la Universidad Iberoamericana detectaron una brecha de alrededor de 3 mil 600 defunciones por homicidio registradas en 2025, que no aparecen como víctimas en las carpetas de investigación de las fiscalías.
Este hallazgo resultó de contrastar los datos del INEGI con los del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
De acuerdo con el análisis estatal elaborado por el Programa de Seguridad Ciudadana de la Ibero, que coordina el académico Ernesto López Portillo, en 2025 el INEGI registró 15 por ciento más homicidios que las fiscalías, frente a una diferencia de 8.5 por ciento en 2024.
La organización advirtió que la brecha se concentra en entidades donde también se reportaron las mayores reducciones de homicidios.
"El crecimiento de la brecha se concentra precisamente en las entidades con las mayores reducciones registradas", señala el documento firmado por las investigadoras Carolina Jasso y Karime Aguilera.
El análisis parte de que ambos registros miden fenómenos distintos. El INEGI contabiliza las defunciones por homicidio mediante certificados de defunción y registros de Oficialías del Registro Civil, Servicios Médicos Forenses y Ministerios Públicos, mientras que el SESNSP contabiliza víctimas incluidas en carpetas de investigación de las fiscalías estatales.
Para las investigadoras, la reducción de la violencia homicida sí es real, pero advierte que su magnitud depende de la calidad de los registros. En 2025 se contabilizaron preliminarmente 27 mil 989 presuntos homicidios, equivalentes a una tasa de 21.4 por cada 100 mil habitantes, frente a 25.8 en 2024.
"Un factor nacional único podría producir efectos escalonados, pues su implementación y los contextos locales no son homogéneos", señala el PSC, aunque advierte que la dispersión de los cambios y los aumentos en algunas entidades "sugiere la concurrencia de procesos diversos".
Entre enero y junio de 2026, las fiscalías registraron 9 mil 305 víctimas de homicidio doloso y feminicidio, una reducción de 40 por ciento respecto del mismo periodo de 2024. El homicidio doloso de hombres cayó 40 por ciento; el de mujeres, 41 por ciento, y el feminicidio, 28 por ciento.
El Programa de Seguridad Ciudadana encontró que los cambios en las series de homicidios ocurrieron en momentos diferentes según la entidad. Zacatecas registró una reducción notable desde diciembre de 2023; Michoacán, desde junio de 2024, y Tamaulipas, desde agosto de ese año.
Otras 13 entidades modificaron su nivel entre diciembre de 2024 y abril de 2025, mientras que Chihuahua, Nayarit y Puebla lo hicieron hasta finales de 2025.
En contraste, Sinaloa registró un aumento de 216 por ciento desde septiembre de 2024; Tabasco, de 194 por ciento desde febrero de ese año, y Baja California Sur, de 129 por ciento desde abril de 2025.