Aguascalientes 2027: La elección que todavía nadie ha ganado

El otro lado de la política

Por más de 20 años he vivido la política. He visto elecciones, campañas, alianzas, traiciones, encuestas y candidatos que se sienten ganadores antes de tiempo. Pero pocas veces había visto un escenario tan incierto como el que hoy vive Aguascalientes.

Son tiempos de decisiones. De ver hacia dónde apunta la brújula.

La cuerda está tensa. Unos jalan para un lado y otros para el otro. Los partidos quieren hacer su mejor jugada y cada aspirante busca convencer a su Comité Nacional de que es la mejor opción.

Pero hay algo que están olvidando.

La ciudadanía también está jugando.

Y quizá tiene un as bajo la manga que muchos no han querido ver.

Los equipos políticos están tan concentrados en competir entre ellos que han dejado de escuchar lo que realmente están diciendo sus propias encuestas. Encuestas que ellos mismos pagan y que, más allá de la gráfica, el color o la posición de una barra, están mostrando una realidad que debería preocuparles.

Porque la pregunta no es quién aparece arriba.

La verdadera pregunta es:

¿En verdad están en la cima?

Durante estos meses he seguido diferentes encuestas. Cada aspirante parece tener una medición que lo coloca en una posición privilegiada. Dependiendo de quién la pague, cambia el puntero, cambia el segundo lugar y cambia la fotografía de la elección.

Pero hay algo que prácticamente todas tienen en común.Cada vez son más grandes las opciones “por ninguno”, “aún no decide”, “no sabe” u “otro”.

¿Lo han analizado?

Porque cuando juntas esos porcentajes, el resultado puede ser mucho más grande que el de varios de los aspirantes que hoy se sienten ganadores.

Veamos algunos ejemplos.

Encuesta BI, publicada el 3 de agosto para la Gubernatura: el PAN registra 51% de indecisos y 6.9% por “ninguno”, mientras que su puntero alcanza apenas el 21.3%. Morena registra 46% de indecisos y 29% por “ninguno”, mientras su aspirante puntero tiene el 11%.

Encuesta Massive, publicada el 3 de agosto para la Presidencia Municipal de Aguascalientes: el PAN registra 25.2% de personas que aún no deciden y 18.8% por “ninguno”; su puntero tiene 21.6%. Morena tiene 22.8% que aún no decide y 15.4% por “ninguno”, mientras su puntero registra 25.7%.

Encuesta Cripeso, publicada el 20 de julio para la Gubernatura: el PAN registra 24.9% por “ninguno” y 1.13% por “otro”; su aspirante ubicado en segundo lugar alcanza 21%. Morena registra 44% por “ninguno” y 17% por “otro”, mientras su segunda posición apenas alcanza el 3.14%.

Encuesta StatisticalResearch, publicada el 31 de julio para la Gubernatura: en el PAN, el 23.3% “aún no sabe” y el 3.2% quiere votar por “otro”, superando al segundo lugar, que registra apenas 19.5%. En Morena, el 28% “aún no decide” y otro 7.1% quiere votar por “otro”, mientras su segundo lugar registra 21.5%.

Más allá de quién va arriba o quién va abajo, hay una señal que no debería ignorarse.

Una parte importante de la ciudadanía todavía no está convencida.

Y cuando a estos números les sumamos el margen de error, los posibles sesgos derivados de quién paga las encuestas y el hecho de que todavía falta camino por recorrer, el escenario se vuelve todavía más incierto.

Estamos a pocos días de que inicie formalmente el proceso electoral.

Y todo parece indicar que una de las grandes batallas no será solamente entre partidos.Será contra el abstencionismo, el desencanto y la opción “ninguno”.

Hasta el momento, la elección podría terminar definiéndose con menos del 40% de los votos.

Eso significa que el futuro de Aguascalientes podría quedar, nuevamente, en manos de las estructuras partidistas, la movilización y la capacidad de llevar a sus simpatizantes a las urnas.

Pero cuidado.

Porque la ciudadanía está hablando.

Está enojada.

Está decepcionada.

Y está cansada.

Cansada de las mismas caras. De los mismos personajes que llevan años haciendo campaña. De quienes se presentan como “nuevos” pero utilizan las mismas viejas prácticas. De los aspirantes tibios que esperan una señal desde México para tomar una decisión. De quienes esperan el famoso dedazo.

Y también de quienes reciben una candidatura como si fuera una herencia.

La ciudadanía está diciendo algo muy claro:

“Ninguno está a la altura”.

No necesariamente porque todos sean malos candidatos.

Sino porque todavía ninguno ha logrado convencer a una parte importante de la sociedad de que merece su confianza.

Por eso, a quienes aspiran a gobernar Aguascalientes, a ocupar una alcaldía o a llegar al Congreso, les haría una recomendación:

Pónganse las pilas.

Escuchen.

Salgan de las oficinas.

Dejen de escuchar únicamente a sus equipos.

Dejen de creer que una gráfica favorable significa que ya ganaron.

Caminen las calles.

Hablen con la gente.

Pregunten qué les preocupa.

Escuchen a quienes no están en sus eventos, a quienes no les aplauden y a quienes no aparecen en sus grupos de WhatsApp.

Porque quizá ahí está la verdadera encuesta.

Y, sobre todo, que quienes quieran gobernar lo hagan por un verdadero amor a Aguascalientes, no solamente por el poder, el cargo o la candidatura.

El 2027 todavía está lejos de estar definido.

El tablero se mueve todos los días.

Hoy puede haber un rey, pero mañana puede cambiar la jugada.

Y mientras algunos celebran porque una encuesta los coloca en la cima, quizá están olvidando una de las reglas más importantes del ajedrez:

Hasta un peón puede hacer jaque mate y Aguascalientes todavía no ha decidido.

 

 

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