Periodistas y parte del personal de la Casa Blanca desconocían que Trump ya no viajaba en el Air Force One.
Funcionarios citados por CBS News señalaron que los servicios de inteligencia estadounidenses habían detectado una amenaza considerada creíble sobre un posible ataque iraní con misiles contra el avión presidencial. La Casa Blanca no ha confirmado directamente que se realizara el cambio secreto de aeronaves. El movimiento ocurrió después de que Estados Unidos reanudara operaciones militares contra Irán tras el fracaso de negociaciones entre Washington y Teherán. De acuerdo con los reportes, mientras Trump viajaba en la aeronave militar, periodistas y parte del personal presidencial permanecieron dentro del Air Force One sin saber que el mandatario ya no se encontraba a bordo. Durante el vuelo se pidió a los representantes de los medios de comunicación mantener cerradas las persianas de las ventanas. Un fotógrafo habría intentado abrir una de ellas, pero personal de seguridad le indicó inmediatamente que debía cerrarla por instrucciones del Servicio Secreto. Para mantener el operativo bajo reserva, el avión militar que presuntamente transportaba a Trump utilizó el distintivo de vuelo “Reach 18”, mientras que la aeronave donde viajaban los periodistas continuó operando con la identificación “AF1”. Técnicamente, el nombre Air Force One corresponde a cualquier aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense en la que se encuentre el presidente. Posteriormente, Trump habría viajado al Reino Unido, donde nuevamente abordó uno de los antiguos aviones presidenciales antes de continuar su regreso hacia Estados Unidos. Durante el viaje de regreso, el mandatario habló con periodistas sobre las amenazas provenientes de Irán, aunque no mencionó el supuesto cambio secreto de aeronaves. Al ser cuestionado sobre la orden de mantener cerradas las ventanas durante el vuelo procedente de Turquía, Trump respondió que probablemente se encontraban en “un vuelo peligroso” debido a las personas con las que Estados Unidos tiene que enfrentarse. El presidente también aseguró que enfrenta amenazas constantes contra su vida y afirmó ser el “objetivo número uno” de Irán. Los reportes sobre el operativo han reavivado además las dudas sobre las medidas de seguridad del Boeing 747-8 donado por Qatar para ser utilizado como avión presidencial. Estados Unidos ha trabajado durante meses en modificaciones a la aeronave, valuada en aproximadamente 400 millones de dólares, para adecuarla a los estándares de seguridad necesarios para transportar al presidente. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, sostuvo que el nuevo Air Force One es seguro para los viajes presidenciales, aunque confirmó que recibirá nuevas actualizaciones y mejoras de seguridad durante el otoño.???? Trump cambió de avión en secreto tras la cumbre de la OTAN en Turquía oculto en un camión de ‘catering’ por una amenaza de Irán https://t.co/9zkKeUXSFD pic.twitter.com/Ji2Bf2aoxP
— EL PAÍS (@el_pais) August 11, 2026