Aunque la temporada navideña todavía está a cinco meses de distancia, comenzar a ahorrar desde ahora puede marcar la diferencia entre realizar las compras de fin de año sin presiones o iniciar el siguiente año con deudas.La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomiendan planear con anticipación los gastos destinados a regalos, cenas y celebraciones, ya que la falta de previsión suele traducirse en compras impulsivas y un mayor uso de tarjetas de crédito.Entre las estrategias que pueden ponerse en práctica desde este momento destacan las siguientes:Fijar un presupuesto para Navidad. Antes de comenzar a ahorrar, Profeco aconseja definir cuánto se pretende gastar en regalos y celebraciones. Registrar tanto el gasto planeado como el gasto real ayuda a mantener el control y evitar exceder la capacidad de pago.Apartar una cantidad fija cada quincena o mes. Separar el dinero en cuanto se recibe el ingreso reduce la posibilidad de gastarlo en compras cotidianas. Incluso pequeñas cantidades acumuladas durante cinco meses pueden convertirse en un fondo específico para las compras decembrinas. La Condusef señala que el ahorro debe tratarse como una prioridad dentro del presupuesto personal.Eliminar los llamados "gastos hormiga". Cafés, antojos o compras pequeñas y frecuentes pueden representar un monto importante al final del mes. La Condusef recomienda identificar estos desembolsos para redirigir ese dinero al ahorro destinado para Navidad.Evitar compras por impulso y el sobreendeudamiento. Elaborar una lista de regalos y apegarse a ella, además de no dejar las compras para los últimos días, cuando suele haber menos opciones y precios más elevados. También recomiendan evitar los "tarjetazos" que no puedan liquidarse oportunamente.Otra herramienta sugerida es adaptar el presupuesto bajo esquemas como la regla 50-30-20, Este esquema propone destinar 50 por ciento de los ingresos a gastos esenciales, como vivienda, alimentación, transporte y servicios; 30 por ciento a gastos personales o discrecionales, entre ellos entretenimiento, salidas o regalos; y 20 por ciento al ahorro o al pago de deudas, aunque cada persona puede ajustar los porcentajes de acuerdo con su situación financiera.La recomendación general es que la planeación comience varios meses antes de diciembre. Ahorrar con anticipación permite distribuir mejor el gasto, reducir la dependencia del crédito y enfrentar la temporada navideña con mayor estabilidad financiera.