El adelanto se muestra en una presentación de resultados financieros dados a conocer por los de Hiroshima durante esta semana.
Además del rediseño, se espera que el nuevo CX-3 incorpore opciones electrificadas, siguiendo la estrategia global de la marca para ampliar su oferta de vehículos con tecnologías de menor consumo y emisiones. La producción estaría a cargo de la planta de Tailandia, desde donde abastecería a distintos mercados internacionales.
Si bien Mazda todavía no revela especificaciones técnicas, motorizaciones o equipamiento, la llegada de esta nueva generación está programada para 2027, cuando el modelo buscará mantenerse competitivo dentro del segmento de los SUV subcompactos, uno de los más importantes del mercado.