Aguascalientes, AGS; El Obispado de Aguascalientes informó al presbiterio diocesano que el sacerdote Porfirio Galindo Álvarez fue dimitido del ministerio sacerdotal, luego de concluir un proceso penal canónico que fue revisado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano.La notificación fue emitida por el obispo de Aguascalientes, Juan de Dios Espinoza Jiménez, quien explicó que la resolución se dio una vez agotadas todas las instancias previstas por el Derecho Canónico, incluyendo los recursos y apelaciones a los que tuvo acceso el sacerdote.En el documento, el prelado señaló que, por tratarse de un proceso canónico, no corresponde revelar las causas que originaron la sanción, aunque indicó que el caso fue supervisado en todo momento por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y que la sentencia inicial permaneció firme tras las revisiones correspondientes.A partir de la notificación de la dimisión, el sacerdote ya no puede ejercer ningún ministerio propio del Orden Sagrado, ni realizar actos que hagan suponer a los fieles que continúa desempeñándose como sacerdote. La única excepción prevista por la normativa eclesiástica corresponde a la administración del sacramento de la confesión en caso de peligro de muerte.En su mensaje dirigido a los sacerdotes de la diócesis, monseñor Espinoza Jiménez los exhortó a vivir su ministerio con coherencia y compromiso, además de buscar ayuda oportuna en caso de atravesar alguna crisis personal, con el fin de evitar situaciones que puedan derivar en consecuencias dolorosas para las personas involucradas.Asimismo, recordó que Porfirio Galindo Álvarez mantuvo durante su ministerio una estrecha relación con los Equipos de Renovación Católica en el Espíritu Santo, incluso con participación en actividades de carácter nacional, y señaló que el exsacerdote siempre manifestó su desacuerdo con la sanción impuesta.Ante ello, el obispo pidió a los integrantes del presbiterio que, en caso de tener conocimiento de que el exsacerdote intenta continuar ejerciendo funciones propias del ministerio sacerdotal o desarrollando actividades incompatibles con su nueva condición canónica, lo notifiquen a la autoridad eclesiástica para que se adopten las medidas correspondientes.