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Transportistas alertan por baches y asaltos en la carretera 57

El deterioro de las vialidades y la inseguridad elevan los costos y ponen en riesgo a transportistas y trabajadores en el principal corredor logístico de San Luis Potosí.

Para el sector transportista, circular por la carretera 57 y por distintas vialidades de la zona industrial de San Luis Potosí se ha convertido en una actividad de riesgo constante. A los daños provocados por el deterioro del pavimento se suma un problema que incrementa la vulnerabilidad de los operadores: la inseguridad.   Una vía rebasada: más de 100 mil vehículos al día La carretera 57 es el corredor logístico más importante del país y el más saturado en San Luis Potosí. De acuerdo con datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), registra un aforo superior a los 100 mil vehículos diarios, de los cuales cerca del 30 por ciento corresponde a transporte de carga.   En el tramo metropolitano de la capital, entre el Distribuidor Juárez, Villa de Pozos y el acceso a la zona industrial, organismos empresariales y la propia Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) estiman que circulan en promedio entre 125 mil y 150 mil vehículos al día, con picos de hasta 190 mil y 210 mil unidades en horas de mayor demanda. Esta saturación explica por qué cualquier bache, obra o incidente colapsa de inmediato la movilidad y eleva la exposición al delito.   Megabaches elevan costos para el sector El presidente de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (AMOTAC), Raúl Torres, señaló que las condiciones de varias avenidas continúan siendo preocupantes debido a la presencia de baches de gran tamaño y al abandono en el mantenimiento de la infraestructura vial.   Explicó que las vialidades ubicadas dentro de la zona industrial presentan un deterioro considerable, situación que repercute directamente en la operación del transporte de carga. Los desperfectos provocan daños frecuentes en neumáticos, sistemas de suspensión, remolques y otras partes mecánicas de las unidades, lo que representa un gasto importante para las empresas.   De acuerdo con Torres, solo los agremiados de AMOTAC han destinado, en lo que va del año, más de cuatro millones y medio de pesos para reparar tractocamiones, cajas y remolques afectados tras circular por estos tramos en mal estado. Lamentó que, pese a las pérdidas económicas, las autoridades no respondan por las afectaciones ocasionadas por el deterioro de las vialidades.   Prometen rehabilitación de avenidas El líder transportista informó que recientemente sostuvo una reunión con representantes de los tres órdenes de gobierno, en la que participaron la Guardia Nacional, la División Caminos de la Guardia Civil Estatal y corporaciones municipales de San Luis Potosí, Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos.   Durante el encuentro, dijo, se les informó que la próxima semana comenzarían trabajos de rehabilitación en algunas de las avenidas más dañadas de la zona industrial. Asimismo, les anunciaron que se contempla reforzar el alumbrado público en distintos puntos donde actualmente predominan las zonas oscuras, una condición que facilita la comisión de robos contra el autotransporte.   Torres aseguró que el sector permanecerá atento a que estos compromisos se materialicen, al considerar que tanto la rehabilitación del pavimento como la iluminación son acciones prioritarias para mejorar las condiciones de seguridad. Del Eje 122 al 132, los puntos más críticos Aunque reconoció que existen diversos tramos con problemas, el presidente de AMOTAC señaló que una de las zonas con mayor deterioro se ubica entre el Eje 122 y el Eje 132, donde los operadores se ven obligados a disminuir considerablemente la velocidad para esquivar los megabaches.   Esa reducción en la marcha, explicó, es aprovechada por grupos delictivos para interceptar las unidades y cometer robos. Añadió que por esas vialidades no únicamente circula transporte de carga, sino también camiones de personal que diariamente trasladan a miles de trabajadores hacia la zona industrial, por lo que insistió en que el mantenimiento debe ser una prioridad.   Más patrullas para inhibir los robos En materia de seguridad, Torres sostuvo que la presencia de la Guardia Nacional sigue siendo insuficiente para atender los riesgos que enfrenta el autotransporte. Comentó que, en algunos trayectos de hasta 50 kilómetros, únicamente es posible encontrar una o dos patrullas, situación que resulta insuficiente para inhibir la actividad de grupos dedicados al robo de mercancías y tractocamiones.   Señaló que, aunque recientemente comenzaron a participar elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal en operativos de inteligencia, será indispensable reforzar el patrullaje permanente, ya que los grupos delictivos suelen cambiar de ubicación cuando detectan presencia policial. Indicó que los puntos que mantienen en alerta al sector abarcan desde Matehuala, pasando por El Huizache, hasta la llegada a la capital potosina, además de los límites con Guanajuato y Querétaro.   Finalmente afirmó que el incremento en los robos continúa siendo motivo de preocupación para los transportistas y reiteró el llamado para que las autoridades federales fortalezcan la vigilancia en carretera, al considerar que una mayor presencia de elementos de seguridad contribuiría a reducir los delitos que afectan diariamente a operadores, empresas y usuarios de estas vialidades.    
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