Alemania ha registrado durante 2026 un total de 17 infecciones por bacterias Vibrio adquiridas dentro del país, además de dos fallecimientos. Los pacientes tienen entre 3 y 95 años, aunque al menos la mitad supera los 70 años, informó el Instituto Robert Koch.
En Berlín se notificaron tres casos vinculados con infecciones en heridas. Dos de los pacientes desarrollaron sepsis y uno murió. Al menos dos personas habían estado en contacto con agua del mar Báltico y zonas de agua salobre en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
¿Qué son las bacterias Vibrio?
Los vibrios son bacterias que viven de manera natural en aguas costeras, especialmente en lugares donde se mezclan el agua dulce y la salada. Su presencia aumenta durante los meses cálidos porque se multiplican con mayor facilidad cuando sube la temperatura del mar.
Una de las especies más conocidas es Vibrio cholerae, responsable del cólera. Sin embargo, otras variedades, como Vibrio vulnificus, pueden causar infecciones intestinales, afectar heridas abiertas o, en situaciones poco frecuentes, llegar al torrente sanguíneo.
¿Realmente “comen carne”?
El nombre de bacterias “come carne” es un término popular, pero inexacto: estos microorganismos no se alimentan literalmente del cuerpo.
En ciertos casos, la infección puede producir toxinas y desencadenar una rápida destrucción de los tejidos alrededor de una herida, conocida como fascitis necrosante. Esta complicación requiere atención médica inmediata.
Los cuadros graves afectan principalmente a personas mayores, pacientes con defensas bajas o con enfermedades previas, como diabetes o problemas hepáticos. Para la mayoría de las personas sanas, las infecciones continúan siendo poco comunes.
El calor favorece su proliferación
La temporada de infecciones comenzó antes de lo habitual en Alemania, posiblemente debido al calentamiento anticipado de las aguas del mar del Norte y del Báltico.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades señala que las temperaturas elevadas y la baja salinidad crean condiciones favorables para estas bacterias. No obstante, bañarse en el mar sigue siendo seguro para la inmensa mayoría de la población.
Como medida preventiva, se recomienda evitar que heridas abiertas entren en contacto con agua marina o salobre, utilizar protección impermeable y consumir pescados y mariscos bien cocidos. Si después de bañarse aparecen dolor intenso, inflamación, enrojecimiento, fiebre o cambios rápidos alrededor de una lesión, es importante buscar atención médica.