El incendio declarado en Burgohondo (Ávila) ha quemado ya unas 50.000 hectáreas, una cifra que convierte este fuego en el mayor de la historia de España desde que se tienen registros, al superar el ocurrido en Larouco, Quiroga y Oencia (entre Ourense, Lugo y León) en agosto de 2025, que quemó 37.765 hectáreas, mientras que el de La Mierla (Guadalajara) había escalado hasta la segunda posición, con unas 32.000 hectáreas afectadas.
El rey Felipe VI y la reina Letizia se han desplazado, este domingo, hasta el polideportivo municipal La Chopera en Villamanta, donde se encuentran realojados algunos de los vecinos evacuados. Allí, han hablado con los afectados y Felipe VI ha destacado la "coordinación ejemplar" de las administraciones y la "actuación espectacular, entregada y sufrida" de los servicios de emergencia. Junto a sus majestades, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha puesto el foco en la reconstrucción, en la que ya trabaja la región. Será "una recuperación inédita" ante "una catástrofe inédita". Además, Feijóo ha visitado hoy el mando de Navalcarnero, donde ha querido trasladar su apoyo a los afectados y agradecer la "disponibilidad y coordinación" de todas las administraciones.
Tras cuatro días, los grandes focos de Madrid, Ávila y Toledo ya han calcinado en conjunto unas 77.000 hectáreas, abarcando un perímetro "extenso y muy discontinuo", superior a los 280 kilómetros. Por el momento, el fuego continúa activo y sin estabilizar, según ha informado la Delegación del Gobierno en Madrid.
Durante la mañana de este domingo, desde el Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga (Ávila), Pedro Sánchez ha informado de que aún "quedan horas complejas". En cuanto a las previsiones meteorológicas, el delegado del Gobierno de Madrid, Francisco Martín, ha asegurado que "son buenas" para hoy y mañana, por lo que comienza "una amplia ventana para trabajar y hacer frente, definitivamente, a este incendio". El presidente del Ejecutivo ha aprovechado su visita al PMA para anunciar que, el próximo martes, el Consejo de Ministros aprobará la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil para Ávila, activando así las ayudas estatales para la reconstrucción.
Lejos del centro peninsular, en Castellón, el incendio declarado en la localidad de Vall d'Uixó ha quemado ya unas 4.300 hectáreas en un frente de 40 kilómetros y sigue "totalmente descontrolado", lo que ha obligado a desalojar a más de 15.000 personas de 16 municipios. Además, seis personas han sido atendidas por el fuego, tres de ellas ingresadas por inhalación de humo en el hospital de La Plana.