El sistema de salud pública en San Luis Potosí atraviesa una crisis por desabasto de medicamentos, falta de insumos y fallas en equipos de diagnóstico, que obligan a los pacientes a pagar de su bolsillo tratamientos y estudios, mientras la plantilla médica existente no llega a donde más se necesita.
Desabasto y equipos fallidos impiden atención oportuna
La regidora capitalina Adriana Urbina Aguilar advirtió que la insuficiencia de medicamentos, material médico y equipos de diagnóstico persiste en hospitales como el Central "Dr. Ignacio Morones Prieto", el General de Soledad y el del Niño y la Mujer. Señaló que las familias deben buscar por su cuenta fármacos y pagar estudios privados, lo que contrasta con el discurso federal. "Se dice en un discurso federal que sí existen, cuando en la realidad en las entidades no está ocurriendo", expresó.
A través de dispensarios comunitarios y donaciones ciudadanas se ha intentado paliar el problema, pero reconoció que son acciones insuficientes. Urbina Aguilar alertó además por fallas recientes en tomógrafos y ultrasonidos en el Hospital Central, que retrasan diagnósticos críticos. Citó el caso de un paciente con traumatismo que no pudo ser valorado a tiempo y terminó con muerte cerebral por falta de estudios.
SLP tiene médicos, pero no donde se necesitan
Por su parte, la secretaria de Salud, Leticia Gómez Ordaz, reconoció que San Luis Potosí cuenta con una plantilla de médicos especialistas que lo coloca en una posición favorable a nivel nacional, pero el desafío es llevarlos a los hospitales y comunidades con mayor demanda.
De acuerdo con la programación 2024 del Ramo 33, del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), el estado cuenta con una estimación de 1482 médicos generales y especialistas en contacto con el paciente de la Secretaría de Salud para el ejercicio 2024, lo que representa una tasa de 0.93 médicos por cada 1000 habitantes sin derechohabiencia, para una población objetivo de un millón 600 mil 976 personas.
El histórico oficial muestra que la plantilla se ha mantenido prácticamente estancada en la última década: de 1290 médicos en 2012, pasó a 1321 en 2023, con un mínimo en la tasa de 0.83 ese mismo año. Aunque la estimación para 2024 representa un repunte, la entidad se mantiene por debajo de la meta nacional de 1.25 médicos por cada mil habitantes, lo que confirma que el problema no es solo de número, sino de distribución.
Explicó que las carencias no son iguales en todas las unidades y que la asignación de plazas influye, pues los especialistas suelen elegir determinados destinos al concluir su formación. Informó que se trabaja con el IMSS-Bienestar para reactivar cerca de 400 consultorios en comunidades que operaban como casas de salud, y que la rehabilitación del Hospital General de Ciudad Valles es prioridad y podría iniciar este año.
De mantenerse la tendencia actual, para 2025 y 2026 se requeriría una plantilla de entre 1,500 y 1,620 médicos para alcanzar una tasa de 1.0 por cada mil habitantes, un incremento que dependerá directamente de la asignación de recursos del FASSA.
Congreso exige a la Federación atender el desabasto: Frinné Azuara
Las denuncias coinciden con los señalamientos recientes de la presidenta de la Comisión de Salud y Asistencia Social del Congreso del Estado, diputada Frinné Azuara Yarzábal, quien ha denunciado una grave crisis del sistema de salud federal.
La legisladora priista advirtió en septiembre pasado que el abasto en hospitales públicos se encuentra entre el 30 y el 60 por ciento, de acuerdo con reportes ciudadanos y verificaciones en nosocomios. "Es inaceptable que incluso en la Ciudad de México haya deficiencias tan grandes. He recibido denuncias de pacientes que esperan meses por una cirugía porque no hay material ni especialistas".
Azuara Yarzábal señaló que hospitales del país, incluidos los de San Luis Potosí, enfrentan falta de medicamentos, médicos e insumos básicos y que la responsabilidad recae ahora en el Gobierno Federal tras la centralización de presupuesto y gestión. Además exigió a la Federación atender de manera urgente el desabasto, al alertar que afecta a todas las unidades médicas, incluyendo IMSS e ISSSTE. Denunció que existe una atención de segunda para población sin seguridad social: "a la población abierta no le están surtiendo sus medicamentos".
Se pedirán supervisiones a hospitales
La diputada relató casos como el del Hospital Regional de Valles, donde una maestra con fractura de cadera esperaba atención por falta de traumatólogo, y el del Hospital Central que sigue sin recuperar licencia para trasplantes. También señaló que el personal médico ya no puede trabajar porque "no hay insumos, no solo no medicamentos, insumos, cirugías, equipo de rayos X".
Ante este panorama, adelantó que propondrá supervisiones a hospitales públicos desde la Comisión de Salud para exigir que los programas federales cumplan. "Ya estuvo suave", expresó al pedir a la ciudadanía exigir su derecho a una atención médica eficiente.