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Movilidad en crisis: traslados consumen hasta un tercio del día

Trabajadores de la Zona Industrial pueden dedicar hasta cuatro horas diarias a sus traslados, mientras que las familias destinan cerca del 20% de sus ingresos al transporte.

Una persona que trabaja en la Zona Industrial de San Luis Potosí puede invertir hasta dos horas para llegar a su empleo y otras dos para regresar a casa. En promedio, los hogares destinan alrededor del 20 por ciento de sus ingresos al transporte, una situación que refleja el deterioro de la movilidad en la capital potosina, señaló Benjamín Alva Fuentes, profesor investigador de la Facultad del Hábitat de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).   Jornada de 12 horas entre trabajo y traslados El especialista explicó que, de acuerdo con estudios realizados por la universidad en colaboración con la Unión de Usuarios de la Zona Industrial (UUZI), un trabajador de ese sector llega a dedicar 12 horas de su día entre la jornada laboral y los traslados, por lo que únicamente dispone del resto del tiempo para descansar, atender su hogar y convivir con su familia.   Efectos en la salud y el medio ambiente Indicó que el problema va mucho más allá del tiempo perdido en el tráfico, ya que también tiene consecuencias en la salud física y emocional de la población, además de generar un impacto ambiental por el incremento de las emisiones contaminantes. Añadió que quienes utilizan transporte de personal son los más afectados, pues el recorrido de ida y vuelta alcanza cerca de cuatro horas diarias. En el caso de quienes se desplazan en automóvil particular, los tiempos también han aumentado y, en muchos casos, ya superan una hora por trayecto.   Crecimiento desmedido del parque vehicular Alva Fuentes atribuyó esta situación al crecimiento acelerado del parque vehicular registrado desde principios de este siglo, el cual ha mantenido una tasa cercana al 10 por ciento anual, un ritmo que supera ampliamente la expansión de la mancha urbana y el crecimiento poblacional. Explicó que hace alrededor de 25 años existía un promedio de tres personas por vehículo, mientras que actualmente la relación es prácticamente de un automóvil por persona, lo que ha incrementado considerablemente la carga sobre las vialidades.   Rezago en infraestructura y transporte masivo El investigador sostuvo que durante varios años la ciudad acumuló un importante rezago en infraestructura para la movilidad, particularmente en proyectos de transporte masivo que ya habían sido planteados desde hace más de una década. Reconoció que la operación del sistema de autobuses de tránsito rápido (BRT) representa un avance al ofrecer una alternativa de traslado de larga distancia, aunque precisó que este sistema no atiende directamente las necesidades de movilidad de la Zona Industrial, donde predominan los traslados en automóvil particular y transporte de personal. Señaló que San Luis Potosí dejó de ser la ciudad que podía cruzarse en apenas 15 minutos, ya que actualmente los tiempos promedio de traslado rebasan una hora.   El costo económico de la mala movilidad En el aspecto económico, explicó que, con base en datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI, los habitantes destinan cerca del 20 por ciento de sus ingresos al transporte, una carga que afecta con mayor intensidad a las personas con menores recursos, quienes dependen principalmente del transporte público. A ello se suman el aumento en los precios de los combustibles, el desgaste de los vehículos y el incremento de la contaminación atmosférica, fenómeno que ya comienza a observarse en la zona metropolitana de San Luis Potosí, de manera similar a lo que ocurre en otras grandes ciudades del país.   Vialidades saturadas y necesidad de reingeniería vial Aunque reconoció que en los últimos años se han desarrollado obras viales que contribuyen a reducir parte del rezago histórico, consideró que aún hace falta avanzar en un proceso de reingeniería vial que permita reorganizar sentidos de circulación y crear nuevos circuitos para distribuir de mejor manera el flujo vehicular. Indicó que actualmente gran parte del tránsito se concentra en algunas vialidades, como la carretera 57, la avenida Salvador Nava, el bulevar Río Santiago y el Circuito Potosí, lo que provoca una constante saturación.   Movilidad activa y proyectos a futuro Asimismo, señaló que otro pendiente importante es fortalecer la movilidad activa mediante la creación de ciclocircuitos planeados con criterios técnicos y funcionales, en lugar de construir ciclovías aisladas que no conectan con los principales destinos de los usuarios. Explicó que estos corredores deberían facilitar traslados seguros hacia zonas de alta demanda, como la Zona Industrial o los principales centros educativos, para incentivar el uso de la bicicleta como una alternativa real de movilidad. Finalmente, consideró que San Luis Potosí debe mantener la inversión en infraestructura vial y transporte masivo, además de aprovechar proyectos como el tren de pasajeros anunciado entre Querétaro y la entidad, procurando que cuente con estaciones dentro de la ciudad para ampliar su utilidad en los desplazamientos urbanos.      
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