El panorama del pop coreano y la industria musical global se han visto sacudidos por una importante batalla legal que involucra a una de las agrupaciones más grandes del planeta. HYBE, la poderosa empresa matriz detrás del fenómeno global BTS, junto con sus subsidiarias HYBE America y Big Hit Music, han sido objeto de una demanda formal por derechos de autor en los Estados Unidos. El motivo del litigio es “SWIM”, el exitoso sencillo principal del quinto álbum de estudio del grupo, titulado Arirang, el cual escaló hasta la primera posición de las principales listas de popularidad a nivel mundial a principios de este año. Tres compositores estadounidenses afirman que el tema copió de forma deliberada elementos esenciales de una maqueta inédita de su autoría.
La acusación legal fue presentada ante el Tribunal del Distrito Central de California por los compositores independientes Steve Cooper, Jon Sandler y Greylyn Johnson. De acuerdo con los documentos judiciales que salieron a la luz pública, los demandantes sostienen que la canción interpretada por la boyband surcoreana posee una enorme cantidad de “similitudes sustanciales” con un demo que ellos compusieron previamente y que, curiosamente, comparte exactamente el mismo título: “Swim”.
El equipo legal que representa a los tres músicos norteamericanos argumentó en el expediente que el parecido entre ambas piezas musicales resulta evidente desde la primera escucha. En el texto de la denuncia, los abogados plasmaron la siguiente postura literal:
“Al escuchar varias veces (‘Swim’), los demandantes llegaron a lo que consideraron la conclusión obvia e ineludible de que copiaba en gran parte el trabajo original y claramente infringía sus derechos de autor”.
Un punto fundamental en los juicios de propiedad intelectual es demostrar el “derecho de acceso”, es decir, comprobar que los acusados tuvieron la oportunidad de escuchar la obra original antes de crear la propia. Al respecto, Cooper, Sandler y Johnson detallaron en la demanda que comenzaron a distribuir su maqueta musical desde marzo de 2025 a múltiples contactos y ejecutivos de la industria con la esperanza de colocar el tema. Entre los receptores figuraba la empresa Artist Publishing Group (APG). Los demandantes alegan que personal de esta firma independiente escuchó la grabación y posteriormente la compartió con terceros que terminaron integrando el equipo de producción del tema de BTS.
Para sustentar la acusación de plagio ante el tribunal estadounidense, los demandantes contrataron los servicios del reconocido musicólogo Alexander Stewart, un experto con amplia experiencia que ha participado previamente como testigo especializado en otros casos mediáticos de la industria de la música, como los litigios de Ed Sheeran por “Thinking Out Loud” y de Led Zeppelin por “Stairway to Heaven”.
Tras realizar un análisis comparativo exhaustivo entre la demo inédita y la producción final de la agrupación de K-pop, Stewart determinó que existen coincidencias estructurales que no pueden atribuirse a la casualidad. Según los documentos de la corte, el especialista detectó similitudes profundas en el gancho comercial (hook) que hace referencia al título, así como en armonías poco comunes, texturas sonoras, ritmos y elementos de la letra. En su reporte oficial, el musicólogo concluyó de forma categórica:
“En mi opinión experta, se puede descartar la creación independiente de BTS y la copia es la conclusión ineludible”.
Cabe destacar que la demanda apunta directamente a las corporaciones HYBE, HYBE America, Big Hit Music y a los compositores acreditados en la versión comercial, entre los que destaca Ryan Tedder, líder de la banda OneRepublic y productor ganador del Grammy. Sin embargo, los integrantes de BTS han quedado excluidos como acusados individuales en el proceso civil, a pesar de que el líder del grupo, RM, figura en los créditos oficiales de coautoría del tema.
Ante el revuelo ocasionado en los medios de comunicación internacionales y las redes sociales, la agencia de representación del grupo, Big Hit Music, emitió un comunicado oficial para fijar una postura firme y rechazar categóricamente las acusaciones de los compositores estadounidenses, calificando el recurso legal como carente de fundamentos reales.
“Esta demanda no representa más que un argumento unilateral presentado por los demandantes. Dejamos inequívocamente claro que ‘Swim’ fue creada de forma independiente y original”.
Asimismo, la empresa matriz manifestó su total disposición para defender la integridad de la obra artística en los tribunales correspondientes, asegurando que sus equipos legales ya se encuentran listos para enfrentar el proceso en California:
“Responderemos con fuerza a través de los canales legales adecuados en el futuro”.