nacionales

Sugiere la UNAM semáforos de lluvias para Veracruz

Un equipo de investigación de la Estación Regional del Noroeste del Instituto de Geología de la UNAM propone un modelo de alerta temprana, a manera de "semáforo", para evitar afectaciones humanas y materiales por inundaciones al norte de Veracruz como sucedió en 2025.    De acuerdo con los especialistas, en esa zona de Veracruz existe incertidumbre porque se desconoce dónde va a concentrarse la precipitación y se enfrenta el problema de carecer de vigilancia de los ríos.    El investigador Miguel Castillo Rodríguez explicó que las lluvias acumuladas en periodos precedentes de 14 días juegan un papel fundamental para prevenir nuevas afectaciones por inundaciones.    "Una forma que planteamos es generar la alerta estableciendo un límite de acumulación de las precipitaciones en ese lapso, obtenido con ayuda de los datos históricos como base de referencia. Los 'picos de descarga' en los ríos provocados por tormentas tropicales y huracanes ocurren en septiembre y octubre.    "Al realizar análisis hidrometeorológico y geomorfológico de esos fenómenos naturales, se encontró que son más frecuentes de lo que se pensaba. Quisimos ver cuáles son los eventos máximos que existen en los ríos estudiados -Cazones, Tempoal y Bobos- y detectamos que son muchos. Es decir, son afluentes activos y su naturaleza es transportar grandes volúmenes de agua y sedimentos", señaló el investigador, de acuerdo con un comunicado de la UNAM.    Los investigadores encontraron que el Río Tempoal puede descargar el equivalente a tres veces el volumen del Estadio Azteca, alrededor de tres millones de metros cúbicos de sedimento, en un periodo de siete a diez días.    Castillo Rodríguez precisó que hay relación directa entre los picos de descarga con la acumulación de precipitación precedente como factor detonante de una inundación.    Con base en esa información, los investigadores del Instituto de Geología de la UNAM determinaron que si se registra una abundancia de lluvia sobre cierto rango y se alcanza determinada intensidad sería el momento de alertar con una especie de "semáforo".    De acuerdo con el especialista, implicaría monitoreo de bajo costo porque lo único que se necesita es contar con estaciones automatizadas que registren la precipitación, que pueden ser las meteorológicas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).    "Ello sería posible; es cuestión de voluntad. Las autoridades han hecho un gran esfuerzo en emprender acciones como la elaboración de los atlas de riesgo. Ahora se requiere ir más allá", indicó.    Las estaciones de la Conagua, además de obtener datos, podrían funcionar para ofrecer una alerta inicial, aunque lo deseable es dar seguimiento a cada cuenca en aguas río arriba donde hay poblaciones y peligro de que la gente resulte afectada, propusieron los investigadores.    Los resultados de la investigación se publicarán en una revista nacional, para que autoridades y población estén enteradas y se tomen medidas, resaltó Castillo Rodríguez.
OTRAS NOTAS