Varios de los pioneros de las computadoras decían en los 1960s que la “revolución de las computadoras” no iba a empezar sino hasta que llegaran los primeros “nativos digitales”, generaciones quenacieran y crecieran entre computadoras. En Psicología se llama “martillo de Maslow” a nuestro instinto de “ver todo como clavo cuando lo único que sabemos manejar es el martillo”, y entre quienes no somos nativos digitales es difícil ver a las computadoras más allá deun libro, una televisión, y un radio juntos. Teníamos que esperar a los nativos digitales para poder empezar a ver a las computadoras como un medio de comunicación nuevo yempezara hacer con ellas cosas también nuevas. Bien, los nativos digitales no sólo ya nacieron, sino que además ya están en las universidades, y recientemente el jurista José Antonio Lozano (nacido en 1970),de la Universidad Panamericana yel Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa, se sentó a conversar con el abogado Enrique de la Madrid (nacido en 1962), del podcast “En Blanco y Negro”, sobre nativos digitales y la revolución de las computadoras. Este artículo es el segundo en una serie de tres sobre la naciente sociedad digital.(Aclaración: este artículo no es ninguna promoción).
En el Occidente estamos experimentando una “quinta transformación” de escala civilizatoria gracias a las computadoras. Las cuatro anteriores fueron la Prehistoria, la Antigüedad, la Edad Media (siglo V al XV), y la Modernidad (XV al XX). Una buena señal de que están apareciendo delante de nuestros ojos cosasnuevas es que nuestro vocabulario existente tiene cada vez más problemas para describirlas bien, y Lozano todavía no se decide entre “Postmodernidad” o “Era de la Artificialidad” para bautizar a su quinta transformación. Además, ha acuñado el neologismo “digimorfosis” para referirse a los cambios sociales inducidos por las computadoras, especialmente esas computadoras tan prácticas que son nuestros celulares.
Aunque los relojes muestran que los días siguen durando 24 horas y las semanas 7 días, sentimos que el tiempo está corriendo más rápido. La razón es que nuestra mente tiene su propio reloj y que le gustaron el pasode un tuit a otro en Twittery los cambios de reel en TikTok como tic-tacs para este reloj mental (¿De aquí el nombre de esta red social extremadamente popular?). Así, con tuits no más cortos pero sí cada vez más rápidos de ver gracias al creciente uso de emojis a costa de las palabras, y con reels cada vez más cortos, el reloj mental efectivamente corre más rápido. El problema que esta explosión en elnúmero de estímulos visuales y auditivos que estamos recibiendo a través de nuestros celulares no ha sido compensada por ninguna evolución en la capacidad de nuestrocerebro para procesarlos, con algunos efectos cognitivos preocupantes como pérdida de paciencia, dificultades para pensar críticamente, y anhedonia.
¿Por qué nos preocupan? Por el lado de la impaciencia, el trabajo y el amor tradicionalmente han sido fuentes de felicidad. Ninguno es de recompensa inmediata. Gracias al debilitamiento de nuestro juicio crítico, maldosos con todo tipo de motivos y sin escrúpulos se sienten cada vez más en el internet como niños en dulcería. Por último, “anhedonia” es unaincapacidad para sentir placer. No es fácil apreciarlo por una eficiencia que nos gustaría poder replicar en nuestras computadoras, pero el cerebro es un consumidor voraz de energía. Así, tenemos buenas razones para creer que problemas crecientes deanhedonia y fatigase encuentran asociados a tantos estímulos recibidos a través de nuestros celulares.
Aunque pueda sonar paradójico, la superioridad técnica de las computadoras sobre el libro, la televisión, y el radio como medio de comunicación no parece estar llevando a sociedades mejor comunicadas, y como bien dice un refrán español, “hablando, se entiende la gente”. Paradójico o no, el hecho es que al ascenso de los celulares parece estar asociado el fenómeno de los “incels”, del inglés “involuntarycelibate”, “solteros involuntarios”. “Timidez” y “torpeza social” resumen bien a los incels. Los economistas sabemos bien que correlación no implica causalidad, pero no sería buen idea ignorar esta asociación entre celulares e incels.Similarmente, las 8 horas que en promedio hoy pasamos frente a nuestrocelularparecen estar llevando a crisis de identidad.En el pasado, las estrellas de televisión eran, bueno, estrellas, fuera de nuestro alcance. Así, eranmás entretenimiento que ejemplos a seguir. Para bien y para mal, los influencers, las estrellas de TikTok y YouTube, los sentimos muy cercanos, muy fáciles de imitar, agregando así una tercera característica a los incels:personalidades “artificiales” para sus avatares en redes sociales… donde entrecomillo “artificiales” porque no me atrevo a considerar como totalmente “imaginaria” nuestra comunicación virtual, menos las 8 horas marcadas por los relojes que lededicamos diariamente: ¡Lozano tiene buenas razones para llamar a su quinta transformación“Era de la Artificialidad” y no “Era de la Imaginación”!
¿Plagada de retos la quinta transformación? Sin duda, pero también de oportunidades, especialmente para la educación, y en el siguiente artículo de esta serie compartiremos y valoraremos reflexiones recientes sobre éstas de Alan Garber, presidente de la Universidad de Harvard. Por lo pronto, cerraremos con una cita de Jorge Luis Borges citada por Lozano para apostar a las oportunidades sobre los retos: “los caballeros sólo peleamos causas perdidas, las otras se defienden solas”…o,diríamos en estos días del Mundial 2026, “¿Y si sí?”.
PD: la conversación entre Lozano y de la Madrid está disponible, al menos hasta el 4 de julio de 2026, en https://youtu.be/ZJ0aSZVbmQk