La Agencia Espacial Europea ha detectado una mancha verdosa que avanza sobre el mar de la Cooperación. El fenómeno sería clave para entender cómo funciona la vida en el océano Austral.
La aparición de esta mancha verde en la Antártida recuerda que el hielo marino no es un paisaje inmóvil, sino parte de un sistema dinámico en el que interactúan el océano, la luz, los nutrientes y la vida microscópica. Cada nueva observación de los satélites Sentinel ayuda a interpretar esos procesos y a seguir la respuesta de las regiones polares ante un entorno en transformación.