Los gobiernos de México y Estados Unidos pondrán en marcha una planta para la producción de moscas estériles en Chiapas, como parte de un esfuerzo conjunto para erradicar el gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado de ambos países y que mantiene restricciones en el comercio binacional.La reactivación del complejo —antigua planta de moscas del mediterráneo convertida tras una inversión binacional de 51 millones de dólares— será encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins. Las instalaciones generarán semanalmente 100 millones de moscas estériles, un método de control biológico que interrumpe el ciclo reproductivo de la larva *Cochliomyia hominivorax*.El relanzamiento ocurre ante la alerta encendida en Estados Unidos por la detección de 20 contagios en las últimas semanas. Por su parte, la plaga se ha extendido por 27 de los 32 estados de la República Mexicana, acumulando un total de 1,907 casos activos. De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la mayor concentración de focos se ubica en entidades como Puebla, Veracruz, Oaxaca, Hidalgo, Jalisco, San Luis Potosí, Chiapas y Tamaulipas, afectando principalmente a reses y perros.Como medida de contención, desde el pasado 9 de junio México suspendió temporalmente la importación de ganado vivo y diversos animales procedentes de Estados Unidos. En contraparte, las autoridades estadounidenses han cerrado la frontera al ganado mexicano en tres ocasiones durante los últimos 18 meses tras el brote inicial registrado en el territorio nacional a finales de 2024; el bloqueo más reciente se mantiene vigente desde el pasado 9 de julio.