Madonna reveló que su esperada película biográfica fue cancelada tras varios años de trabajo debido a desacuerdos con Universal Studios sobre el presupuesto y el reparto, una situación que terminó por alejarla temporalmente del proyecto y la llevó a reencontrarse con la música.
En una extensa entrevista concedida a Interview Magazine, la cantante de 67 años explicó que dedicó cuatro años al desarrollo de la cinta. “Se suponía que iba a hacer una película sobre mi vida. Trabajé dos años en el guion y pasé otros dos años en Universal Studios con los productores de línea haciendo presupuestos y casting”, recordó.
Sin embargo, las diferencias con el estudio terminaron por romper la relación. “Tuvimos una ruptura, Universal y yo, por el presupuesto, porque necesitaba —he tenido una vida extraordinaria, una vida enorme, así que necesitaba un presupuesto grande”, aseguró.
La llamada “Reina del Pop” subrayó que nunca imaginó una producción pequeña. “No va a ser una película indie”, afirmó, al tiempo que señaló que los ejecutivos no compartían su visión. Incluso se exploró la posibilidad de filmar en Serbia para reducir costos, pero la propuesta tampoco convenció al estudio.
“Quizás simplemente no creyeron en mí”, expresó. “Una de sus primeras reacciones fue: ‘No creemos que te quedes en Serbia más de cuatro días’. Y yo les dije: ‘¿Leyeron el guion? Toda mi vida ha sido supervivencia. No voy allí de vacaciones’”.
Posteriormente, Netflix se acercó con la idea de desarrollar una serie, aunque Madonna explicó que no podía utilizar el guion elaborado para Universal sin comprarlo nuevamente a un precio que calificó como “extorsionador”.
Ante la falta de avances y después de meses buscando un showrunner sin éxito, la artista decidió volver a la música. “Necesito trabajar, necesito crear. Necesito hacer lo que vine a hacer a este mundo”, comentó.
La decisión coincidió con una etapa difícil en el plano personal, marcada por la enfermedad y posterior fallecimiento de su hermano, así como la muerte de su madrastra, con quien mantuvo una relación complicada desde su infancia.
De ese proceso nació Confessions on a Dance Floor: Part II, un nuevo álbum de una hora y cinco minutos que, según la intérprete, está pensado para el baile y la catarsis. Una de las canciones más íntimas fue escrita junto a su hija Lola, quien le propuso trabajar juntas para fortalecer su relación.
Además, Madonna adelantó que el proyecto televisivo sobre su vida continúa y que finalmente encontró al escritor adecuado para desarrollarlo, aunque el nuevo disco ya estaba prácticamente terminado cuando se concretó esa colaboración.