Aguascalientes, AGS; El reparto de utilidades correspondiente a este año fue menor para numerosas empresas debido a que durante el ejercicio fiscal 2025 se registró un entorno económico más complejo que impactó directamente en los resultados financieros de distintos sectores productivos, señaló Erika Muñoz, vicepresidenta de la Región Bajío-Centro de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).En entrevista exclusiva para Plano Informativo, la representante empresarial explicó que varias compañías reportaron márgenes de ganancia más reducidos en comparación con años anteriores e incluso algunas cerraron el ejercicio con pérdidas, situación que tuvo repercusiones directas en el pago de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU).Indicó que entre los factores que influyeron en este comportamiento se encuentran un menor dinamismo de la economía, el incremento en los costos de operación, presiones dentro de diversas cadenas productivas y un entorno internacional cada vez más competitivo para las empresas mexicanas.Muñoz recordó que la legislación establece que únicamente las empresas que generan utilidad fiscal están obligadas a repartir utilidades entre sus trabajadores, por lo que aquellas que reportan pérdidas o no obtienen ganancias no tienen la obligación legal de realizar estos pagos.No obstante, destacó que algunas compañías optaron por otorgar apoyos o bonos extraordinarios a sus colaboradores de manera voluntaria, como una forma de reconocer su desempeño y compromiso, aun cuando no existiera una obligación derivada de la PTU.Precisó que estos incentivos responden a decisiones particulares de cada empresa y dependen de sus condiciones financieras, por lo que no sustituyen ni representan el reparto de utilidades contemplado en la ley.La vicepresidenta de Canacintra consideró que este panorama refleja los desafíos que actualmente enfrenta el sector productivo, el cual ha tenido que adaptarse a un escenario más exigente que el observado en años previos.Con ello señaló que será fundamental fortalecer la productividad, impulsar la innovación y ampliar la integración de las empresas mexicanas en cadenas de valor más sólidas, con el objetivo de generar mejores condiciones para el crecimiento económico, la inversión y la creación de empleos en los próximos años.Finalmente, afirmó que la competitividad de las empresas dependerá cada vez más de su capacidad para responder a los cambios del mercado y aprovechar las oportunidades que ofrece la integración productiva regional y global.