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Tecnología y cambios de consumo apagan negocios históricos en Aguascalientes

Aguascalientes, AGS; El cierre de la emblemática Librería Madero no solo marca el fin de una tradición cultural en el centro de Aguascalientes, sino que también evidencia la difícil situación que enfrentan los pequeños comerciantes que durante décadas dependieron del flujo de clientes que generaba este establecimiento.   Afuera del inmueble, donde hoy las vitrinas lucen vacías, continúa llegando diariamente un hombre que desde hace 60 años vende periódicos, dulces, papas y cigarros. A bordo de su bicicleta instala su pequeño puesto, aunque ahora lleva consigo muy poca mercancía debido a la baja demanda.   En entrevista con Plano Informativo, el comerciante relató que las ventas han disminuido drásticamente con el paso de los años. Recordó que anteriormente llegaba a vender entre 60 y 70 bolsas de papas al día, mientras que actualmente es raro que logre colocar siquiera diez.   La venta de periódicos también se ha desplomado. Explicó que el uso de teléfonos celulares y el acceso inmediato a la información a través de internet han provocado que cada vez menos personas compren ejemplares impresos.   Pese a ello, continúa trabajando todos los días, aunque sus hijos le han sugerido que se retire y descanse. “Yo sigo viniendo”, expresó, aferrado a una rutina que ha mantenido durante seis décadas en uno de los puntos más tradicionales del centro de la ciudad.   Su historia refleja el impacto que la tecnología y los cambios en los hábitos de consumo han tenido no solo en negocios históricos como la Librería Madero, sino también en quienes construyeron su vida laboral alrededor de ellos.
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